«No cabe duda de que el Model's es el mayor prostíbulo de Asturias»

M. Á. L. R., a la salida de la Audiencia Provincial de Oviedo. / PABLO LORENZANA
M. Á. L. R., a la salida de la Audiencia Provincial de Oviedo. / PABLO LORENZANA

La Guardia Civil argumenta que «las chicas iban con bikinis, tangas o minifaldas» y un camarero replica que «visten como en el Antiguo»

MARCOS GUTIÉRREZ OVIEDO.

El segundo juicio contra M. Á. L. R., antiguo dueño del Model's, y R. F. Á., supuesto gerente del establecimiento, comenzó ayer pasadas las diez de la mañana en la sección tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo. Lo hizo con la ausencia de ocho de las mujeres que, de acuerdo con el Ministerio fiscal, realizaban trabajos de alterne y prostitución y que habían sido llamadas a declarar.

Durante la vista oral, la defensa ha mantenido su tesis de la inexistencia de una relación laboral con las féminas y la condición del Model's como una sala de fiestas y no un establecimiento de alterne. Por su parte, miembros de la Guardia Civil e incluso un empleado llamado a declarar por la fiscal consideraron evidente su vinculación al establecimiento como prostitutas. M. Á. L. R., que se acogió a su derecho de no contestar más que a las preguntas de su letrado, negó tener «ningún vínculo» con la sociedad Asturrobledo S.L, que figura como propietaria del establecimiento. Según su versión, cesó de sus funciones al frente del mismo en diciembre de 2015. Asimismo, reconoció la existencia de un guardarropía «únicamente para clientes», pero no la de taquillas para que las mujeres se cambiasen en el interior del local.

R. F. Á. R., acusado de ser el gerente del establecimiento, insistió en que su cometido se limitaba a ser el jefe de sala del local, «no la persona de confianza» de M. Á. L. R., con plena capacidad para firmar contratos o despidos, entre otras atribuciones. «En ningún momento se ha cobrado más de lo que figura en la hoja de precios, ni se ha entregado un ticket por consumición; a todo el mundo se le cobra igual», afirmó.

H. G. G., camarero del local «desde hace diez años» (de baja médica a día de hoy), identificó a R. F. Á. como «gerente» del mismo a preguntas de la fiscal y recalcó que era la persona encargada de «contratar y despedir». «Las chicas trabajaban en el local como prostitutas», señaló este testigo. Añadió que una de las misiones de las mujeres era servir de «reclamo para que los clientes tomaran alcohol». Este trabajador admitió que las supuestas empleadas cobraban un porcentaje de las copas que bebían y, asimismo, que contaban con «unas 120 taquillas» para cambiarse. Durante la vista, seis agentes de la Guardia Civil y tres funcionarios de Inspección de Trabajo acudieron como testigos y, de manera unánime, afirmaron que no cabe duda de que el Model's es un club de alterne. «Las mujeres llevaban desde bikinis a tangas o minifaldas», afirmó uno de los agentes. Otro de los guardias civiles destacó que «no cabe duda de que el Model's es el mayor prostíbulo de Asturias». En general, todos los funcionarios de la Benemérita encargados de entrevistar a las mujeres durante la inspección realizada el 5 de noviembre de 2015 explicaron que un elevado número de ellas reconocieron practicar la prostitución en el Model's.

A. G. G., camarero desde hace «seis o siete años», negó la condición del establecimiento como club de alterne y dijo que en su interior «se ponen música y copas como en cualquier sala de fiestas». Negó que la vestimenta o la actitud de las mujeres fuera provocativa. «Las chicas vestían como en El Antiguo o en cualquier discoteca», recalcó. Tanto él como D. L., otro camarero del local, negaron la existencia de tickets y taquillas en el mismo. Hoy a las diez de la mañana se reanudará el juicio, con la presentación de los escritos de conclusiones finales.

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