Comadres de buen bocado en la Pola

La reina de las fiestas, Alicia Cueva del Río, ofreció bollos de Comadres a los músicos que fueron a rondarla a casa, una tradición recuperada este año por Festejos. /  FOTOS: NOSTI
La reina de las fiestas, Alicia Cueva del Río, ofreció bollos de Comadres a los músicos que fueron a rondarla a casa, una tradición recuperada este año por Festejos. / FOTOS: NOSTI

Las panaderías viven su día grande con la venta de miles de bollos y Juan Jesús López Aguilar se alza con el premio a la mejor tortilla La gastronomía protagoniza una fiesta cada vez más casera que deja la noche para los más jóvenes

LYDIA IS POLA DE SIERO.

La celebración de Les Comadres en la Pola vivió ediciones gloriosas con bares a rebosar y noches que se prolongaban hasta la mañana siguiente, pero hace años que la fórmula cambió, la noche está reservada para los jóvenes y cada vez es más habitual que las pandillas y las familias se reúnan en casas particulares, lo que ha originado que el sector hostelero se resienta, pero ha impulsado otros negocios como las panaderías, que trabajaron a destajo y desde primera hora de la mañana despacharon miles de bollos de Comadres, una de las señas de identidad de la fiesta y que se diferencian de los preñaos en que llevan manteca.

Nicanor Hevia, de La Forna, calculaba que de sus hornos habían salido 3.500 unidades. «Empezaron a trabajar a las diez de la noche del miércoles porque hay que combinarlo con el pan del día y desde las tres de la madrugada hasta mediodía no se ha parado», explicó. «Este año ha habido más encargos, pero también se sigue comprando mucha harina para hacerlos en casa», reconoció.

En la Tahona El Castañéu, donde Luis Ángel Alonso cumplió ayer veinticinco años amasando bollos, se cocieron unos 1.500. «Tienen mucho éxito y tenemos clientes que vienen desde otros concejos como Avilés o Gijón a comprarlos», apuntó Flory Moro. En su caso, la panadería tiene una cámara de fermentación controlada, lo que les permite trabajar con antelación.

Unos de los que se llevaron los bollos a casa, en este caso a su lugar de trabajo, fue la familia Noval, de la Imprenta Noval. Desde hace décadas, en la empresa se para a mediodía para comadrar. Completan las viandas la tortilla de sardinas salonas, la lengua embuchada, los frixuelos y la tarta de naranja.

También siguió la tradición Alicia Cueva del Río, la reina de las fiestas, que disfrutó de la celebración en casa, acompañada por su familia y varias amigas. Pero antes protagonizó una de las novedades de la jornada. La Sociedad de Festejos aprovechó el I Alcuentru de Bandines para recuperar la ronda que antaño hacían las tunas en casa de la reina y los músicos acudieron a tocar bajo su ventana. «Me hizo ilusión, me gusta que se retomen tradiciones que estaban perdidas», defendió.

Les Comadres en la Pola tienen un carácter peculiar. Se trata de una celebración mixta y, sobre todo, gastronómica. Por ello, la Sociedad de Festejos decidió este año darle un impulso y convocó tres concursos para poner a prueba la habilidad de los polesos en los fogones.

El primero, de tortillas, se celebró ayer con dieciocho participantes. El jurado, formado por Enrique Meoro, César Díaz y Marco Rodríguez determinó que la de Juan Jesús López Aguilar, del Mesón Siero y elaborada con patata, huevo y cebolla, fue la mejor. Fue necesaria una ronda de desempate para elegir la de bacalao de Marité Gancedo en segundo lugar y la salona de María José Cosío en tercero.

Los otros dos concursos, de bollos de Comadres y de tortillas de sardinas salonas se celebrarán hoy, también en la plaza cubierta. Los interesados en participar podrán presentar sus propuestas entre las cinco y las siete y media de la tarde. Después, actuarán las alumnas de la Academia de Danza Patricia Laruelo. Y a partir de las nueve, la Asociación de Amigos del Roble organiza el XII Certamen de Cancios de Chigre en varias sidrerías de la localidad.

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