Un estudio plantea mejorar la acústica de la plaza de la Pola con paneles

La última edición del Oktoberfest, una de las actividades más multitudinarias que acoge la plaza cubierta polesa y que incluye conciertos en directo. / SUSANA SAN MARTÍN
La última edición del Oktoberfest, una de las actividades más multitudinarias que acoge la plaza cubierta polesa y que incluye conciertos en directo. / SUSANA SAN MARTÍN

Confirma que el principal problema del recinto es el tiempo de reverberación, que llega hasta los 10,43 segundos a frecuencias medias, cuando lo ideal sería 2,5 o 3 segundos

JOSÉ CEZÓN POLA DE SIERO.

Un sistema de pilares metálicos con unos paneles absorbentes suspendidos y cortinas de terciopelo para cubrir los ventanales. Es la solución técnica que propone la empresa CGM Telecomunicaciones para mejorar la acústica de la plaza cubierta de Pola de Siero. El estudio -al que ha tenido acceso este diario- había sido encargado por el Ayuntamiento a esta firma madrileña especializada y se marcaba como uno de los objetivos lograr unas condiciones adecuadas para desarrollar conciertos dentro del recinto.

La empresa advierte de que el principal problema que presenta el acondicionamiento acústico de la plaza cubierta -de unos 2.200 metros cuadrados de superficie y 17.000 metros cúbicos de volumen- es su variedad de usos y actividades, con un rango de asistencia de entre 200 y 1.500 personas. Ante la imposibilidad de conocer con la suficiente antelación el aforo real del recinto para cada evento -lo que permitiría instalar elementos de acústica variable adaptables a cada situación-, la empresa optó por establecer una absorción fija correspondiente a un caso intermedio de quinientas personas.

SOLUCIÓN PROPUESTA

Pilares metálicos:
unidos por tirantes o cables de acero y soportando los paneles suspendidos. Se ubicarían en los laterales orientados hacia las calles Sánchez del Río y Marquesa de Canillejas.
Paneles absorbentes:
dos paneles de lana de roca prensada intercalando láminas de madera.
Cortinas:
de terciopelo para cubrir los ventanales orientados a la calle Alcalde Parrondo.

Eso supondrá -advierte el estudio- que los conciertos en directo más multitudinarios podrán sonar un tanto 'secos', es decir, con tiempos de reverberación cortos, pero también apunta que esa deficiencia se podrá suplir con el sistema de megafonía y en la mesa de control.

Propone una absorción sonora que cubra, al menos, 900 metros cuadrados de superficie

El estudio plantea introducir en la plaza una absorción sonora que cubra, al menos, una superficie de 900 metros cuadrados. Para ello, propone instalar ese sistema de pilares metálicos perimetrales, a 3,2 y 3,5 metros de altura, unidos mediante tirantes o cables de acero, que se encarguen de soportar los paneles absorbentes suspendidos. Estos últimos estarían formados por dos paneles de lana de roca prensada de cuarenta milímetros de espesor e intercalados con una lámina de tablero de madera tipo DM o contrachapado de cinco milímetros.

La empresa propone ubicar esa estructura de paneles absorbentes en los laterales de la plaza orientados hacia las calles de Ildefonso Sánchez del Río y Marquesa de Canillejas. «Ese sistema permite ubicar absorción sonora con relativa facilidad, y en caso necesario, retirarla», subraya el informe.

La estructura ubicada en ese ángulo de la plaza absorbería unos 620 metros cuadrados de superficie. Para los 280 restantes -que completarían los 900 metros cuadrados de superficie absorción sonora recomendada-, el estudio se fija enlos grandes ventanales orientados hacia la calle del Alcalde Parrondo y recomienda recubrirlos con unas cortinas de terciopelo. El estudio no indica el coste económico, pero aporta datos de modelos de paneles fabricados por dos marcas concretas.

Medición con petardos

El informe confirma que la mala respuesta acústica de la plaza se debe, fundamentalmente, al excesivo tiempo de reverberación y añade que ese exceso obedece al elevado número de reflexiones sonoras presentes. Para las mediciones, se tomaron muestras en registros magnéticos digitales, mediante la explosión de petardos en diferentes puntos de la plaza, y después se analizaron en el laboratorio las caídas del nivel sonoro. El resultado fue que los tiempos medios de reverberación a frecuencias medias (500 y 100 Hz) eran de 10,07 y 10,43 segundos, unos valores muy por encima de los criterios acústicos que se pretenden cumplir, que se sitúan entre 2,5 y 3 segundos. Asimismo, los parámetros calculados de evaluación de inteligibilidad de la palabra difieren de forma significativa de los valores establecidos como óptimos. Y lo único que se asemeja al criterio establecido es el nivel de ruido generado dentro del recinto por el tráfico exterior.

Temas

Siero

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos