Un incendio calcina un tercio de la techumbre del Palacio de Lieres

El jefe de zona, con casco rojo, dirige a los efectivos de Bomberos de Asturias durante las labores de extinción del incendio en una fachada lateral del palacio. / PABLO NOSTI

El fuego, originado en uno de los despachos, afecta también a la zona donde la empresa Gadd tiene ubicados sus servidores informáticos

LYDIA IS LIERES (SIERO).

El fuego le echó un pulso ayer al Palacio de Cavanilles Centi, popularmente conocido como Palacio de Lieres, una de las joyas arquitectónicas de Siero con más de cuatro siglos de antigüedad, pero el arduo trabajo de los bomberos y su rápida intervención dejaron como únicos daños a lamentar parte de la techumbre y dos habitaciones calcinadas, sin que la estructura se viera afectada.

Fue a las seis y veinte de la mañana cuando un agente de la Policía Local de Cangas de Onís fuera de servicio que circulaba por la carretera N-634 alertó al Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias de que del inmueble salía una densa columna de humo.

De inmediato, se movilizó a efectivos de varios parques que, a su llegada, se encontraron con una de las habitaciones en llamas. El edificio se encontraba vacío y cerrado y se desconoce el origen del fuego, por lo que la Policía Judicial será la encargada de llevar a cabo una investigación.

El palacio acoge, desde 2011, la sede de la empresa Gadd, perteneciente al Grupo Meana, que transformó el edifició en un centro de tecnología y desarrollo de conocimiento digital. El fuego destruyó la estancia, habilitada como despachos, y afectó también a otra donde se ubican los servidores informáticos.

La compañía, que se dedica a la gestión de todo tipo de recintos y complejos tanto públicos como privados, así como a dar soporte para la administración electrónica al sector público, tiene unos cuarenta trabajadores que ayer pusieron en marcha un plan de contingencia para evitar que el incidente repercutiera en sus clientes. El almacenaje de datos en un lugar seguro y el hecho de que parte de las instalaciones se encuentre en otro edificio independiente, evitó graves complicaciones.

La construcción del edificio se llevó a cabo a finales del siglo XVI, aunque la fachada principal es del siglo XVII. Se trata de un inmueble de amplias dimensiones, planta cuadrada, con dos pisos, sótano y una zona abuhardillada. Fue precisamente en esta última donde el trabajo de los bomberos fue más laborioso.

Francisco Barreñada, jefe de zona, explicó que fue necesario levantar por completo el falso techo para comprobar la temperatura de la cubierta. «Hay que revisar muy bien para que no quede ningún punto de calor que pueda reavivar el fuego porque debido al tipo de madera del edificio, la combustión es muy lenta», comentó. También fue necesario apuntalar alguna zona del bajocubierta.

Durante las labores de extinción y refrigeración estuvieron trabajando una docena de efectivos de los parques de La Morgal, San Martín del Rey Aurelio, Proaza y Avilés. Dieron por controlado el incendio a las 11.37 horas y los últimos bomberos volvieron a la base pasadas las seis de la tarde, doce horas después del aviso.

En cuanto a medios materiales, se movilizaron dos autoescaleras, dos autobombas nodrizas, tres autobombas urbanas, un vehículo ligero, un vehículo de mando y el Vehiculo de Apoyo Logístico, cuya labor fundamental fue recargar los equipos de respiración autónoma con los que trabajaban los bomberos.

También acudieron agentes de la Guardia Civil de los puestos de Pola de Siero y Noreña, así como del destacamento de Tráfico, que regularon la circulación por la N-634 y la Policía Local de Siero.

Da la casualidad de que el 3 de octubre de 2016 otro incendio arrasó el forjado, la techumbre y una escalera del Palacio de La Cogolla, en Nava. El edificio lleva años deshabitado.

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