La joven de Lugones ratifica que su padre abusó de ella de manera continuada

La chica, con discapacidad psíquica, confirma ante el Tribunal su declaración inicial, que la defensa ve «contradictoria»

MARCOS GUTIÉRREZ LUGONES.

La joven de Lugones discapacitada psíquica que, supuestamente, sufrió abusos sexuales por parte de su padre durante once años se ratificó ayer en su declaración inicial. Testificó en el juicio, a petición del tribunal, separada de su progenitor por un biombo. La Fiscalía mantuvo su solicitud de nueve años de cárcel para el investigado, mientras que la acusación particular pide doce años de prisión. José García-Ovies, letrado de la acusación particular ejercida por la Fundación Padre Vinjoy, destacó que la joven confirmó las declaraciones que hizo a dos especialistas a instancias de la entidad.

Insistió en que la fundación contactó con dos psicólogas madrileñas para entrevistar a la chica porque recabar testimonios verosímiles de personas que padecen discapacidad psíquica requiere del concurso de profesionales. En este sentido, recalcó que ambas, en su entrevista con la mujer, manifestaron «que lo expresado por ella era coherente con la discapacidad que padece», ya que constataron que «ni fabulaba ni inventaba».

«Considero que, desde la Fundación Padre Vinjoy, hemos hecho bien nuestro trabajo, ante unos hechos en los que tenemos una certeza absoluta», dijo. En su opinión, salvo la declaración del psicólogo forense, todas las pruebas y testimonios presentados en el juicio respaldan la tesis de la acusación.

Javier Szechenyi Conde, abogado de la defensa, pidió la libre absolución de su representado, B. M. S. D. Expuso que existen «indudables contradicciones», tanto en las pruebas testificales de la otra parte como en las propias declaraciones de la supuesta víctima. Explicó que, desde su posición, el informe forense clínico tiene unas «mayores dosis de objetividad» que la entrevista con la mujer, realizada a instancias de la acusación particular.

Los supuestos abusos se remontarían al año 2005. El letrado destacó que uno de los testigos de la defensa, tutora del Colegio Público de Educación Especial de Latores, donde la mujer estuvo hasta 2011, fue «rotunda» a la hora de negar tales abusos. «Ella estaba con la supuesta víctima en el día a día», insistió el abogado. Javier Szechenyi Conde consideró que muchos de los supuestos episodios no pudieron producirse al estar el padre de la chica «trabajando fuera» en los momentos en los que se supone que tuvieron lugar.

La convivencia

El escrito de Fiscalía expone que el procesado, padre de la supuesta agredida (nacida en 1991), convivía con ella en el domicilio familiar ubicado en Lugones. La mujer padece una discapacidad psíquica consistente en un retraso mental ligero, con limitaciones en su funcionamiento intelectual y en su conducta adaptativa, por lo que se le ha reconocido una discapacidad del 65%. De acuerdo con la tesis del Ministerio fiscal, el investigado abusó sexualmente de ella de forma continuada en la vivienda de la familia en los momentos en los que ella estaba sola. Los episodios se produjeron desde que la joven contaba con 13 años de edad hasta marzo de 2015.

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