La jueza rebaja a un año de prisión la condena al exhibicionista de Siero

El acusado saliendo ayer de los juzgados de Oviedo. / A. PIÑA
El acusado saliendo ayer de los juzgados de Oviedo. / A. PIÑA

La defensa acredita que el hombre, de 33 años, está en tratamiento psiquiátrico y sufrió abusos de su padre en su niñez

J. C. D. OVIEDO.

La titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Oviedo condenó ayer a un año de prisión por un delito de agresión sexual al ciclista que exhibió sus genitales y se masturbó frente a dos mujeres y cuatro menores en el concejo de Siero. Los hechos ocurrieron en tres momentos diferentes entre 2015 y 2016, dos de ellos en la senda peatonal del río Nora y un tercero en un camino cercano al núcleo de Xixún. También le impuso una multa de 2.880 euros, una orden de alejamiento de esas zonas y se le obliga a completar un tratamiento psiquiátrico durante los próximos tres años.

El juicio no llegó a celebrarse al existir una conformidad previa entre las partes. La defensa del acusado, de 33 años y vecino de la Cuenca, logró que la Fiscalía aceptara rebajar su petición inicial -de cinco a un año de prisión- con varias atenuantes: el reconocimiento de los hechos y colaboración desde su primera declaración ante la Guardia Civil de Langreo; la reparación del daño, pues el joven abonó ya los seis mil euros de indemnizaciones en concepto de responsabilidad civil a las víctimas, o acreditar que se le está dispensando un tratamiento psiquiátrico desde el primer momento, tanto en Barcelona como con un prestigioso psiquiatra de Gijón. Según su abogado, Carlos Hernández Fierro, el acusado vendió todos sus bienes para hacer frente a esas indemnizaciones y sufragar el costoso tratamiento, para el que intentarán que colabore la Seguridad Social.

«Vida destruida»

Otra atenuante aportada por el letrado es que su cliente sufre «una parafilia secundaria acreditada por un informe psiquiátrico», que podría venir derivada a su vez de un trauma provocado por «los abusos, vejaciones y palizas» que le infligió su propio padre cuando era menor de edad. Aseguró que el progenitor le echaba de casa con solo 10 años y le obligaba a dormir en un granero. «Tiene la vida destruida», dijo Hernández, quien aprecia «un nexo causal» entre esos abusos infantiles y su atípico patrón de comportamiento sexual. Y añadió que la sentencia y el tratamiento le dejan «anulado».

Según el Ministerio Fiscal, el condenado -que tiene empleo y una hija menor de edad- abordó en bicicleta el 17 de septiembre de 2015 a una cicloturista de 22 años en la senda peatonal del Nora, en el tramo entre Pola de Siero y Lieres, y le mostró los genitales. Tras perseguirla casi diez minutos, provocar una caída y quedar la víctima sentada en un banco inmovilizada por el miedo, el acusado aprovechó para masturbarse y cogerla varias veces por el pelo.

El segundo episodio imputado sucedió el 9 de mayo de 2016 en un camino próximo a Xixún, cuando el acusado se bajó los pantalones y comenzó a masturbarse en presencia de una mujer y de sus dos hijas, de 12 años y cinco meses de edad, respectivamente. Y el tercer hecho ocurrió el 11 de agosto de 2016, cuando el acusado sacó el pene ante dos menores de 14 años en la senda peatonal, en el tramo entre Pola de Siero y El Berrón. La Fiscalía pedía al principio tres años de prisión por la agresión sexual en el primer suceso y otros dos años por sendos delitos de exhibicionismo y provocación sexual. La detención se produjo al localizarle el vehículo y tras un reconocimiento fotográfico, aunque no llegó a entrar en prisión. El condenado carece de antecedentes policiales, según apuntó también su letrado.

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