Multitudinario cierre de la feria de San Isidro en Llanera pese al mal tiempo

La comida popular en el mercado de Posada en la que se repartieron quinientas raciones gratuitas de fabada. /  SUSANA SAN MARTÍN
La comida popular en el mercado de Posada en la que se repartieron quinientas raciones gratuitas de fabada. / SUSANA SAN MARTÍN

Los participantes señalan que la mayor parte de los tratos se cerraron el primer día y destacan la calidad del ganado y la modélica organización

JOSÉ CEZÓN ABLES (LLANERA).

Una organización sobresaliente, ganado de calidad y unas ventas discretas. Era el sentir general de los ganaderos consultados ayer en la segunda y última jornada de la Feria de San Isidro de Llanera, que se vio empañada por la lluvia intermitente, lo que no impidió una destacada afluencia de gente en los distintos espacios y actividades. Ayer era el día oficial de la compraventa, si bien todos coincidían en señalar que el grueso de las operaciones se habían desarrollado ya la víspera, coincidiendo con la recepción de los cerca de seis mil animales, según cifras municipales.

Covadonga Alonso y Severino Álvarez, de Cayés, con novillas de vaca 'roxa', destacaban el nivel organizativo y su implicación en el evento, así como el incremento de ganado con respecto a 2017. «Hay mucha calidad, mucha gente y pocos compradores», comentaron, «aunque todo se vende o se apalabra el día antes». También aludieron a la presencia de gente de toda Asturias y de las comunidades limítrofes.

En términos similares se expresaba Alfredo Menéndez, de Oviedo, quien acudió a la feria con unos llamativos ejemplares de caballo burguete, una raza originaria de Navarra. «Las ventas van flojas, si no, no estaba aquí», bromeaba. Y reconocía que el día anterior le había ido mejor. Y también subrayaba la presencia de más ganado este año «de muy buena calidad». Y calificó la organización como «perfecta, es la mejor feria de Asturias».

El ovetense Rafael Álvarez llevaba vendidas diez de veinticinco novillas primerizas frisonas. «Según están los tiempos, no hay mucha queja», dijo. Y comentaba el hecho de que se pagara más por una potra de carne que por un ternero. «Es auténtico», respondió sobre la organización. Ana Mari Sampedro, de Quirós, se estrenaba en la feria con sus ejemplares de asturiana de los valles. «Compré más que vendí», dijo. Le parecieron buenos los precios y calificó la organización como «perfecta, con limpieza, agua y todas las comodidades». Desde la dirección técnica resaltaron que habían pasado dos inspecciones de bienestar animal durante la feria, sin que se produjera ninguna incidencia.

Fabada popular

Uno de los actos más multitudinarios fue el concurso de arrastre de bueyes en el exterior del recinto ferial, así como el Campeonato de España de Oveja Suffolk. Y en el mercado tradicional paralelo, en el parque de Posada, hubo una comida popular con reparto gratuito de medio millar de raciones de fabada. Y también se ofertaron juegos tradicionales, talleres y un festival de canción asturiana.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos