La oposición reclama que se agilice el reglamento orgánico municipal de Siero

Los grupos consideran que este documento ayudaría a gestionar los problemas que surgen con la representatividad de los ediles no adscritos

LYDIA IS SIERO.

El reciente abandono de María Fernández López del grupo municipal de Somos y su paso a concejala no adscrita ha vuelto a poner de manifiesto en Siero la dificultad para gestionar este tipo de cambios en la Corporación más fragmentada de Asturias, con 25 ediles, ocho grupos y dos no adscritos.

El Ayuntamiento carece de un reglamento orgánico municipal (ROM), un documento para regular el funcionamiento interno que está en fase de elaboración y para el que los diferentes grupos políticos reclaman agilidad al equipo de gobierno. «Que un concejal abandone su grupo puede ocurrir más veces y el ROM urge, es algo que hay tener en funcionamiento precisamente para saber cómo hay que actuar y evitar que se produzcan situaciones que perjudican la imagen que damos a los vecinos», señala Juan Camino, portavoz del Pinsi.

Fue Sergio García, portavoz de Ciudadanos, quien presentó una moción en otoño de 2015 para desbloquear la elaboración del reglamento. Las reuniones comenzaron en enero del año siguiente pero reconoce que aún no hay una propuesta firme. «Hemos estado trabajando en varios puntos y es necesario que sigamos con esa dinámica para subsanar todos estos problemas que surgen y que sin normativa a la que agarrarse son muy difíciles de gestionar y resolver», opina.

Uno de ellos es la representación de los grupos en las comisiones informativas, que en esta ocasión se solventó con la incorporación de la edil no adscrita a las que ya acudía y el incremento de un edil más para el grupo de Foro. Pero la medida propuesta por el alcalde no fue secundada por unanimidad.

Izquierda Unida considera que ampliar el número de miembros de las comisiones las convierte prácticamente en Plenos y supone un aumento del gasto. En la actualidad, los ediles perciben 55 euros por la asistencia a cada sesión. «Llevamos años diciendo que el ROM es imprescindible, tanto para regular estos asuntos como otros muchos; si no lo tenemos aún es por la inacción del equipo de gobierno», apunta su portavoz, Edgar Cosío.

Legislación estatal

«Es incompatible presentarse a las elecciones en una lista cerrada con que el acta sea personal, lo más ético y honesto es abandonar el acta», defiende Beatriz Polledo, portavoz del PP, quien también aboga por exigir una legislación general. «Con el ROM me temo que poco vamos a solucionar», añade. Su partido vivió una situación idéntica hace seis meses, con el abandono de Javier Seoane. En su caso optaron por ceder un representante en dos comisiones. «No queríamos trasladar un problema del grupo al resto de la Corporación ni aumentar el gasto», explica.

Sin embargo, en Somos lo tuvieron claro desde el primer momento y nada más conocer la dimisión de María Fernández anunciaron que pelearían por mantener sus dos concejales en las comisiones. «No somos partidarios de utilizar a los tránsfugas para beneficios de terceros, defendemos que se mantenga la representación que sale de las urnas», apunta su portavoz, Javier Pintado. Fue esta postura la que llevó al regidor a plantear su propuesta, argumentando que si los grupos con tres ediles tenían dos representantes, Foro, con cinco, debía tener dos.

«Con el historial político que tiene Siero, que el ROM incluya este tipo de situaciones podría ayudar, pero hay que tener claro que se debe garantizar la participación de todos los concejales sea cual sea su condición mientras no haya una normativa superior», opina José Manuel Miranda, edil de Foro. También José Carlos García de Castro, portavoz de la Plataforma Vecinal de La Fresneda, apela a una regulación estatal.

Por su parte, la idea del Gobierno socialista es tener listo el ROM antes de concluir el presente mandato y que salga aprobado con el mayor consenso posible.

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