La patronal estima que uno de cada cuatro talleres en Siero opera ilegal

José Luis Álvarez, de ATRA, cree que el intrusismo no sólo afecta a los profesionales sino que aumenta el riesgo de accidentes

MARCOS GUTIÉRREZ SIERO.

La picaresca y el intrusismo son dos males a los que no son ajenos los talleres en Siero. La crisis ha provocado que los profesionales del sector tengan que convivir con la competencia desleal de negocios irregulares de arreglo de coches. La patronal considera que la situación debería combatirse desde tres frentes: el de la administración, solicitando acreditaciones y luchando más intensamente contra los talleres pirata, el de los propios clientes, apostando por los negocios lícitos, y el de los propios talleres, realizando una labor de transmisión de la importancia de su labor. Las asociaciones del ramo estiman que hasta uno de cada cuatro establecimientos de este tipo que operan en el concejo lo hacen de manera irregular.

La Asociación de Talleres de Reparación del Automóvil de Asturias (ATRA) tiene su sede en Lugones. Su presidente, José Luis Álvarez González, lamenta el daño que le están haciendo al sector en general «los talleres pirata tan de moda, no solo en la zona centro sino en todos los concejos de Asturias». Considera que «en toda Asturias hay talleres ilegales», una situación que se ha visto exacerbada por la crisis económica. En esta línea, destaca que «probablemente la cifra de talleres ilegales -según las últimas estimaciones de ATRA, en la zona centro, que es donde seguramente más concentración de negocios de reparación hay-, se sitúa en el entorno del 20 o del 25%». Los porcentajes en zonas más alejadas del área central son, probablemente, más elevados, si bien esta situación se debe a que el número global de establecimientos dedicados a los arreglos y reparación en vehículos es mayor en Siero y concejos limítrofes. «Si te vas a zonas más rurales o analizas la situación en el oriente u occidente de la región esa tasa no es tan abultada, porque el número es menor y, por tanto, el porcentaje aumenta», explica el presidente de la Asociación de Talleres de Reparación del Automóvil de Asturias.

De acuerdo con ATRA, uno de los principales objetivos de la asociación pasa por «luchar con las herramientas que tenemos a nuestro alcance contra los talleres ilegales». Y es que la existencia de estos negocios, que sobreviven y afloran de manera totalmente ilícita, no sólo tiene un efecto en la actividad y los ingresos de los profesionales que trabajan de acuerdo a la ley. También suponen un riesgo considerable para la integridad de los conductores y los viandantes.

José Luis Álvarez recalca que «el reparar un vehículo no es ninguna broma», ya que «el problema empieza en el momento en el que se repara de manera negligente un vehículo en el que viajan personas y, además, hay terceros por la vía pública». En su opinión, esta práctica puede «ocasionar un accidente causado directamente por una mala reparación y que, en este caso, afectaría, no sólo a los usuarios del vehículo, sino también a los viandantes».

Irregularidades

Este profesional destaca que los garajes y talleres del Principado cada vez se encuentran en más ocasiones con diferentes «reparaciones en las que se detecta que ha habido una manipulación previa de alguien no demasiado experto». El portavoz de esta asociación empresarial considera que la administración tal vez debería vehicular algún tipo de certificado que garantizase que las reparaciones que se llevan a cabo en vehículos particulares fueron hechas por profesionales acreditados.

De acuerdo con las cifras que maneja la Dirección General de Tráfico en su último informe sobre el parque de vehículos a nivel nacional, la antigüedad media de los coches en el concejo es de 11,10 años. También según los datos de la DGT, siete de cada diez vehículos accidentados en las carreteras tienen ocho o más años.

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