La plantilla del Matadero Central superará los treinta trabajadores en los próximos meses

LYDIA IS NOREÑA.

Prueba superada. Los veterinarios que ayer asistieron al primer sacrificio de reses en el Matadero Central de Asturias, en Noreña, dieron el visto bueno al procedimiento seguido por el Grupo Panero, actual propietario de las instalaciones, que el próximo lunes retomará la actividad de forma oficial, aunque previamente celebrará el viernes una jornada de puertas abiertas para autoridades y clientes.

El macelo lleva tres años y medio cerrado y en los últimos meses se han estado perfilando los últimos detalles para su puesta en marcha y garantizar el cumplimiento de la normativa que entrará en vigor el próximo año. Uno de los últimos pasos fue recibir el visto bueno de la Consejería de Sanidad tras la pertinente inspección al equipamiento.

La actividad se retomará con una docena de trabajadores, pero será algo provisional, ya que las previsiones apuntan a que la plantilla superará la treintena de empleados en los próximos meses. No obstante, hasta mediados de febrero la actividad será reducida, aunque el Grupo Panero confía en sacrificar unas 800 reses de ganado vacuno a la semana.

Una de las novedades en esta nueva etapa del Matadero Central de Asturias será la incorporación de música en las cuadras -una medida que según varios estudios reduce el estrés de los animales y se traduce en una mejora de la calidad del producto-, así como la importación de carne procedente de reses sacrificadas por el rito 'halal', siempre precedido del aturdido de los animales y a cargo de un matarife musulmán.

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