Un premio para desvelar secretos

Alejandro Meana, Conchita García, José Ramón Paredes y Enrique Meoro, tras la entrega de los reconocimientos./FOTOS: SUSANA SAN MARTÍN
Alejandro Meana, Conchita García, José Ramón Paredes y Enrique Meoro, tras la entrega de los reconocimientos. / FOTOS: SUSANA SAN MARTÍN

José Ramón Paredes, Personaje del Añu, insta a descubrir el escudo parroquial

LYDIA ISPOLA DE SIERO.

El acto de entrega de los reconocimientos que anualmente otorga la Asociación Amigos del Roble sirvió ayer para desvelar «uno de los secretos que guarda la Pola». Así definió José Ramón Paredes, nombrado Personaje del Añu, el hecho de que el escudo de la parroquia de San Pedro que luce en la fachada principal de la iglesia esté tapado de forma parcial por una piedra. «Tenemos una parte censurada, es un tabú de la Pola», comentó durante su discurso, que arrancó tras la lectura de un salmo y en el que no pudo evitar emocionarse.

Paredes, que fue reconocido por su labor como voluntario en Cáritas desde 1996, echó mano de una de sus pasiones, la historia local, e invitó a los presentes a remontarse varios siglos atrás para dar un paseo por la calle Zalamaque -actual Celleruelo- donde en su confluencia con Les Campes se asentaba un edificio medieval, un terreno en el que, aseguró, se construyó la antigua parroquia. «El gran misterio de la Pola es dónde está la antigua iglesia, es un tema como el del escudo, que en su día iban a descubrirlo y se quedó en que le sacaron una fotografía», ironizó. Y añadió que «San Pedro fue antes que la Pola».

Llamamiento a la colaboración

Paredes: «El gran misterio de la Pola es dónde estuvo construida su antigua iglesia» Meana: «Tenía que haber mucha más gente a la que reconocer por su colaboración»

El otro protagonista de la jornada fue Alejandro Meana Martínez, propietario de La Teya y nombrado Chigreru del Añu por su colaboración con los clubes deportivos y asociaciones locales. El hostelero, muy agradecido por el reconocimiento, también se mostró reivindicativo. «Sinceramente, tenía que haber mucha más gente a la que poder reconocer, pero no solemos mirar por el de al lado», apuntó.

Asimismo, lamentó que no haya más empresarios locales involucrados con los colectivos. «Las fiestas, los clubes o las asociaciones, si se mueren y desaparecen es por falta de colaboración», apuntó. «Lo entiendo como una obligación, no es por el valor, porque es algo simbólico, pero es una forma de darles visibilidad y de reconocerles el esfuerzo que hacen», añadió.

Tanto Paredes como Meana recibieron de manos del presidente de la Asociación Amigos del Roble, Enrique Meoro, una placa conmemorativa, un diploma, la copia del acta en el que se falló su nombramiento y un roble. El colectivo también obsequió a sus mujeres, Conchita García y Vanesa sánchez -ausente por motivos personales-, con un ramo de flores. Previamente al acto, se celebró una misa en la iglesia y a continuación los asistentes disfrutaron de un pincheo. El colectivo tendrá su próximo acto en la medianoche del día de San Pedro, con la plantación del roble en Les Campes.

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