«Queda acreditado que el accidente fue premeditado y flagrante», dice el fiscal

Los investigados a la entrada de la Audiencia. / PABLO LORENZANA

Los ocho acusados de planear un choque entre dos coches en Siero para estafar al seguro niegan que se conocieran antes del siniestro

MARCOS GUTIÉRREZ OVIEDO.

El Ministerio fiscal solicitó ayer en la Audiencia Provincial la condena de ocho acusados de provocar un accidente de tráfico en Siero y aparentar, supuestamente, haber sufrido lesiones para obtener indemnizaciones de las compañías aseguradoras. La abogada de la acusación particular pidió un año y nueve meses para los dos conductores de los vehículos por un delito de estafa y, para los ocho implicados, cuatro meses y medio de prisión por un delito de estafa en grado de tentativa. La Fiscalía solicita un año y tres meses de prisión para los ocho acusados por un delito de estafa y nueve meses de cárcel para cinco de ellos por estafa procesal en grado de tentativa. El choque tuvo lugar el 20 de febrero de 2014, en el kilómetro 0,800 de la carretera SI-3, en Siero, a la altura de la zona comercial. I. E. B. P. conducía el vehículo que, presuntamente, se saltó la señal de stop e impactó contra el turismo que ocupaba la vía principal. En su coche viajaban otros de los tres investigados. «Me salté un stop, había poca visibilidad, iba hablando y acabé chocando», explicó.

Según el fiscal, «queda suficientemente acreditado que el accidente fue premeditado y flagrante». Indicó que uno de los grandes motivos de suspicacia descansa en el hecho de que I. E. B. P. comprara su vehículo en diciembre de 2013, que lo asegurara por cuatro meses y «que en ese periodo tuviera dos accidentes de circulación». El representante del Ministerio fiscal dijo que la propia «dinámica del accidente», demostrada en su opinión por los agentes de la Guardia Civil que redactaron el atestado y efectuaron la investigación posterior, muestra que se trata de un «accidente fraudulento».

El fiscal destacó las múltiples contradicciones en las que, en su opinión, cayeron los ocho investigados. Llamó la atención sobre el hecho de que el propio I. E. B. P., dos meses después del suceso investigado, chocara contra un coche conducido por el marido de una de las ocupantes del vehículo contra el que colisionó en Siero. Pilar Gutiérrez, letrada que representa los intereses de la aseguradora supuestamente estafada, destacó lo extraño que resulta que tuvieran lugar «múltiples accidentes en poco tiempo en el que las personas involucradas eran las mismas». Luis Tuero, abogado de J. A. F., conductor del coche que recibió el impacto, insistió en el hecho de que no se ha podido probar que los ocupantes de ambos coches se conocieran entre sí. Tampoco, desde su punto de vista, se ha probado que el accidente no fuera fortuito. Fernando de la Fuente, abogado de I. E. B. P., recalcó que «ninguno de los testigos ha probado que los investigados se conocieran de algo» ni, del mismo modo, se ha mostrado el modo en el que quedaron para ejecutar su supuesto plan de fraude al seguro.

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