El PP de Ribera de Arriba tacha de «desproporcionado» el gasto en centros sociales con poco uso

D. L. OVIEDO.

El portavoz del PP de Ribera de Arriba, Pablo García, denuncia el «gasto desproporcionado» en equipamientos sociales con poco uso en un municipio «que no llega a los dos mil habitantes, con un tercio de la población activa en desempleo» y con «un equipo de gobierno que continúa gastando millones de euros en obras y actuaciones que no son prioritarias».

El concejal opositor señala que el centro social de Soto de Ribera se ha adjudicado por 1.433.710 euros y aún se encuentra en construcción y «pendiente de los gastos de acondicionamiento interior y exterior». En el complejo deportivo de El Llosalín, en el local social y sus usos complementarios se ha gastado ya un millón de euros, pendiente aún de su reforma interna, mientras permanece «sin uso y cerrado». A ellos se une el local social de Soto de Rey que, en sus palabras, está «acabado desde hace varios años» pero sin rematar en la parte inferior» y se emplea con «poca actividad».

El edil denuncia además la inexistencia de centros de día y residencias geriátricas en el municipio. También censura que hasta la fecha se hayan utilizado 653.043 euros en la compra del Palacio de los Prieto en Bueño, algo que «no han llevado al Pleno municipal, ni se ha consensuado, han aplicado el rodillo como viene siendo habitual». Asegura que el gobierno local actúa «a golpe de decreto, para un selecto grupo de empresas afines al aparato, cuyas reuniones finalizan en copiosas comidas» que además han costado a las arcas municipales «en estos últimos años veinte mil euros».

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