El sector crítico de Festejos logra los apoyos para forzar una asamblea

Varios socios de Festejos, durante una de las intervenciones del presidente, Jenaro Soto. /  PABLO NOSTI
Varios socios de Festejos, durante una de las intervenciones del presidente, Jenaro Soto. / PABLO NOSTI

El presidente de la sociedad polesa, Jenaro Soto, ratifica su junta directiva con el aval de la secretaria en funciones y de 91 votos delegados

LYDIA IS POLA DE SIERO.

El sector crítico de la Sociedad de Festejos de la Pola presentará un escrito avalado por las firmas de más de un diez por ciento de los socios para forzar la celebración de una asamblea extraordinaria en la que quieren que la actual junta directiva presente un balance económico, así como que se someta a votación su disolución. «En caso de que salga aprobada, se abriría un proceso electoral», explicó ayer Alberto Díaz, uno de los proponentes, durante la celebración de una asamblea extraordinaria que el presidente, Jenaro Soto, convocó para ratificar a su junta directiva y que estuvo protagonizada por continuos enfrentamientos.

Uno de ellos, derivado, precisamente, de la intervención de Díaz, al que el presidente trató de retirar la palabra, amenazó con expulsarlo de la asamblea y llamó «sinvergüenza» por desoír sus indicaciones. Luego rechazó recoger el escrito e invitó a los críticos a acudir a la sede esta tarde, a partir de las seis y media, para registrarlo de forma oficial.

El ambiente ya se había empezado a caldear un par de horas antes del encuentro con la admisión de los votos delegados. Varias personas recibieron la negativa a participar en representación de otros socios, incluso llegó a personarse la Policía Local tras la prohibición de acceso a la sede por parte del personal de seguridad contratado por Soto. «No pueden entrar porque no son socios», justificó.

Finalmente, la sesión comenzó con la presencia de quince personas, además del presidente y la secretaria en funciones, pero la polémica se avivó en el primer punto, la lectura y aprobación del acta de la asamblea anterior. Los críticos rechazaron el documento al entender que no reflejaba la realidad de lo que había sucedido. También lo hizo otro socio, que recordó que había pedido explicaciones sobre el procedimiento de expulsión abierto a dos personas y sin embargo no aparecía reflejado. Uno de los momentos más tensos se vivió a la hora de la votación, cuando Soto se negó a mostrar y los votos que llevaba delegados. El sector crítico pidió entonces que únicamente votaran los presentes, a lo que el presidente respondió con un «no cuela».

Finalmente, con 91 votos delegados, más el suyo y el de la secretaria en funciones, el presidente aprobó el acta. La misma jugada se repitió en el otro punto del orden del día, la renovación y ratificación de la junta directiva. «Podéis votar y podéis impugnar, qué más queréis?», señaló ante las críticas.

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