La Semana de El Ventolín da a conocer los emergentes vinos de Cangas

Ramón Quirós, en primera línea, se dirige al público. /  PABLO NOSTI
Ramón Quirós, en primera línea, se dirige al público. / PABLO NOSTI

El presidente del grupo, Joaquín Ruiz, entrega la insignia de plata a Ramón Quirós, director de la Fundación de Cultura, «un auténtico profesional»

J. C. D. POLA DE SIERO.

La apertura de la XXXIX Semana del Folclore Astur de la Pola sirvió para disfrutar de una introducción a los emergentes vinos de Cangas. El grupo El Ventolín entregó también su trigésima insignia de plata al director de la Fundación Municipal de Cultura de Siero, Ramón Quirós, por su inestimable colaboración.

El vicepresidente de la Asociación de Productores y Elaboradores de Vino de Cangas del Narcea, José María Parrondo, ofreció unas pinceladas sobre la cosecha de este producto con Denominación de Origen desde 2003. Y puso el acento en los estrictos controles de calidad como la clave del creciente prestigio de estos caldos. Y negó la antigua acusación sobre su acidez. «El que prueba, repite», aseguró.

El presidente de la Cofradía del Vino de Cangas, Joaquín Fernández, resumió las actividades y los objetivos de esta asociación, fundada en 2003 para defender y promocionar el producto. Resaltó que, entre las uvas utilizadas para su elaboración, hay «cuatro variedades únicas»: albarín blanco y negro, verdejo negro y carrasquín. Y mencionó «un sambenito y un mito» como cierre. «No es cierto que tengan acidez o sean agrios», reiteró. Y lo segundo: «Se hace solo y exclusivamente con uva asturiana». La denominación de origen abarca siete concejos y ocho parroquias de Tineo. Seguidamente, el presidente explicó el origen del 'cacho', el cuenco de madera empleado en el suroccidente para beber el vino.

El presidente de El Ventolín, Joaquín Ruiz, entregó la insignia de plata a Ramón Quirós, a quien calificó como «un auténtico profesional» y destacó que, en todos los años que el grupo lleva colaborando con él, «nunca se salió de donde tenía que estar: dar lo que puede y medir lo que se da».

Quirós, quien se mostró emocionado en su alocución, destacó la «constancia, perseverancia y tesón» de un grupo al que vio nacer y crecer. Y les animó a «cuidar y cultivar la renovación y la regeneración». Y tuvo un recuerdo para su precursor, el fallecido párroco Carlos Sánchez Martino, «que supo inocular en todos los ventolinos el amor por nuestra cultura». Para Óscar Menéndez, quien da nombre a la exposición pictórica, y para Josefina Feijoo, cuya relación con El Ventolín calificó como «cuasi filial».

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