Los Servicios Sociales revisarán el caso de las dos mujeres desahuciadas

Guillermina Siciliano y Ángel Veira -segunda y tercera por la izquierda-, durante la reunión con la edil de Bienestar Social. / NOSTI
Guillermina Siciliano y Ángel Veira -segunda y tercera por la izquierda-, durante la reunión con la edil de Bienestar Social. / NOSTI

Guillermina Siciliano y Ángela Veira tendrán que aportar nueva documentación para optar a una vivienda de emergencia

LYDIA IS POLA DE SIERO.

Los Servicios Sociales de Siero revisarán el expediente de Guillermina Siciliano y su hija Ángela Veira, las dos mujeres que han sido desahuciadas de la vivienda que ocupan en la Pola desde hace cinco años en régimen de alquiler con derecho a compra.

La concejala de Bienestar Social, Natividad Álvarez, mantuvo ayer un encuentro en el Ayuntamiento con las dos afectadas, que acudieron con varios integrantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). «Desde el último informe que tenemos su situación ha cambiado y vamos a estudiar si ahora cumplen con los requisitos para ocupar una vivienda de emergencia, nuestra voluntad es resolver su situación de forma favorable», explicó la edil. Para ello, ambas tendrán que aportar nueva documentación. «Procuraremos que se resuelva en el menor tiempo posible», apuntó Álvarez, quien también matizó que ha seguido el caso «de cerca». No obstante, recordó que la concesión de las viviendas de emergencias está regulada por el Principado, que establece quién puede acceder a ellas y con qué requisitos.

En cuanto a las afectadas, Ángela Veira aseguró ayer que «la sensación que tenemos después de hablar con la concejala es buena, pero hasta que no veamos el expediente cerrado no respiraremos tranquilas». Entretanto, continuarán en la vivienda, pese a que el Juzgado de la Pola dictó la pasada semana una orden de desalojo. «No es un capricho de querer quedarnos porque sí, es que no tenemos a dónde ir y en la calle no vamos a vivir», sostiene.

Su caso salió a la luz anteayer tras la concentración convocada en su apoyo en la plaza del Ayuntamiento, pero se remonta un año atrás, cuando el marido de Guillermina falleció y Ángela perdió su empleo. Hasta entonces habían podido hacer frente a los gastos de alquiler, pero la drástica reducción de sus ingresos las abocó al impago de las cuotas y no encontraron ayuda en los Servicios Sociales municipales ni en el Principado. Además, lamentan que la inmobiliaria a la que adquirieron el piso se negara a negociar o a facilitar los pagos a pesar de conocer su situación.

En este sentido, ambas reclamaron ayer que los ayuntamientos intervengan en desahucios como el suyo, que en la actualidad carecen de protección, algo que también demanda la PAH. «Ya no es solo por nosotras ni solo en Siero, es porque hay mucha más gente afectada y no es justo que te condenen a vivir en la calle», sostiene Ángela.

Por su parte, tanto Somos como IU instaron al equipo de gobierno «a hacer frente a este tipo de situaciones con un plan global» y a priorizar las mejoras en los Servicios Sociales de forma que reviertan de forma directa en los vecinos.

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