«Siero tiene muchos abandonos de animales y pocos medios»

Ana Ballester, en el despacho del grupo municipal Somos. / NOSTI

Ana María Ballester Andreu, concejala del grupo municipal Somos en Siero comenta que «vamos a pedir al equipo de gobierno que incluya una partida en el presupuesto del año que viene para controlar las colonias felinas»

LYDIA IS POLA DE SIERO.

Ana María Ballester Andreu (Orihuela, Alicante; 1972) es concejala del grupo municipal Somos en Siero y activista en derechos por los animales, una faceta que ha trasladado al Ayuntamiento y con la que ha logrado que el equipo de gobierno socialista dé los primeros pasos para alcanzar el bienestar animal en el municipio. En el último Pleno defendió una moción, aprobada por unanimidad, para que la Policía Local reciba formación en materia de protección animal, pero asegura que «aún queda muchísimo por hacer».

-¿Satisfecha con el resultado?

-Sí, poco a poco se están dando pasos que cuando se materialicen supondrán un avance importante. Tenemos que seguir trabajando para ir ganando retos, es una tarea ardua y para la que hay que tener mucho tesón, pero merece la pena porque hasta ahora en Siero nunca se había hecho nada en este sentido.

-¿Por qué es necesario que los agentes de la Policía Local reciban formación en bienestar animal?

-De los cuerpos de seguridad, son el eslabón más próximo a la población y lo lógico es que si tenemos una ordenanza municipal que regula la tenencia, defensa, y protección de los animales de compañía o domésticos, los agentes estén cualificados para aplicarla, algo que ahora mismo no ocurre; tampoco con la normativa nacional o autonómica. El objetivo es que atiendan con más eficacia la protección de los animales de compañía y domésticos.

-¿Qué es lo que está fallando?

-Nos estamos encontrando con casos de abandono o maltrato animal en los que la respuesta que se está dando no es la idónea. Mucha gente no sabe a quién dirigirse y cuando lo consiguen se encuentran con una administración que no es resolutiva. Es habitual que me llamen ciudadanos porque la Policía Local no les hace caso, lo que se traduce en que tengo que llamar al concejal de Seguridad Ciudadana para que a su vez avise a los agentes y que den el servicio que tienen que prestar. Así no se puede funcionar.

-¿Cuáles son los retos que se marca en materia de protección animal?

-Llevamos varios puntos comprometidos en el programa electoral, pero sin duda el más importante es la construcción de un centro de protección de animales. A algún miembro de la corporación le parece que es un capricho que tenemos, pero la realidad es que se trata de un problema muy gordo porque Siero es un municipio con un elevado número de abandonos y sin medios.

-El equipo de gobierno ha encargado a una protectora un informe y una memoria con las necesidades y características que debe tener un centro de recogida de animales; ¿qué le parece?

-Que deseo que no sea lo que me temo, una venta de humo para decir que ahora no se construye porque supone una inversión importante y dentro de dos años incluirlo en el programa electoral.

-¿Cuál es su propuesta para el futuro centro?

-Lo principal es que no se quede corto, que no solo acoja a perros y gatos, también a otros animales domésticos, que tenga capacidad para crecer y que sea un entorno agradable para las personas y los animales. Que no sea hormigón y rejas, el concepto tiene que ser otro.

-Las instalaciones de El Xelán, la empresa que tiene adjudicado el servicio de recogida de animales están desbordadas. ¿Hubo una mala planificación?

-Totalmente. Veníamos advirtiéndolo desde hace tiempo y seguiremos reiterando que es insuficiente. Además, en el momento en el que el servicio salga a licitación, si El Xelán no concurre, no hay ninguna empresa en Siero que tenga unas instalaciones adecuadas para prestarlo y es obligatorio por ley al ser un municipio con más de 50.000 habitantes.

-¿Cuáles son las cifras de abandono en el concejo?

-No manejo datos exactos, lo que sí sé es que cuando El Xelán se hizo cargo del servicio de recogida había treinta y dos animales, ahora son sesenta y dos, casi el doble.

-¿Echa en falta campañas de sensibilización o de adopciones?

-Sí, por supuesto. La ordenanza municipal recoge que hay que hacerlas, pero hasta el momento no se ha hecho nada. Los colegios son un buen lugar para empezar. Tampoco hay campañas de adopción. En diciembre de 2015 Somos promovió una en la Pola como experiencia piloto y se adoptaron once perros, hubo muy buena respuesta. Es una acción con bajo coste y resultado bueno. Invitamos al Ayuntamiento a organizar una e incluso propusimos hacerla en Lugones, pero nunca supimos nada.

-Lo que sí se puso en marcha fue una campaña de control de microchip en perros.

-Sí, la normativa y la ordenanza obligan a los propietarios a identificar a los animales, pero luego el Ayuntamiento tiene perros en propiedad que no tienen microchip. Está muy bien el control, que debe ser continuo, sobre todo en la zona rural, pero también hay que dar ejemplo.

-Otra de las cuestiones pendientes son las colonias felinas.

-Sí, es lo próximo por lo que vamos a pelear. Por parte del Ayuntamiento nunca se ha hecho nada, quienes llevan la carga son asociaciones y particulares que están pagando esterilizaciones, alimentación y en muchas ocasiones consultas veterinarias. Es necesario elaborar un plan de captura, esterilización y suelta y vamos a pedir una partida para ello en el presupuesto del próximo año.

-¿Qué más proyectos le gustaría sacar adelante?

-Algo que sé que es muy polémico pero que tenemos que abordar, la utilización de animales en festejos y espectáculos. Se está sometiendo a los animales a un comportamiento antinatural y hay que evitarlo, no podemos ampararnos en la costumbre. También los circos con animales, aunque en este punto hay mucha más demanda social.

-Existen quejas de los usuarios de los parques de perros del municipio, ¿las comparte?

-Sí, porque se está invirtiendo dinero y ni reúnen las condiciones necesarias ni el mantenimiento tampoco es el adecuado, se tarda mucho en hacer las reparaciones. En La Fresneda, por ejemplo, no está cercado, los perros terminan sueltos y generan problemas de convivencia.

-En los dos últimos años han surgido en Siero varias plataformas y colectivos implicados en el bienestar animal. ¿A qué cree que se debe?

-Hay asociaciones y particulares que se sienten desmotivados porque no reciben respuestas del equipo de gobierno y aseguran que por norma general el trato es incorrecto. Mi puerta siempre está abierta para lo que los vecinos necesitan, así que la sensación que tengo es que el movimiento asociativo y los particulares han visto que hay una defensa de sus intereses y eso les motiva para trabajar.

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