Siero cierra al tráfico el puente de Granda tras perder el pilar central por las riadas

Siero cierra al tráfico el puente de Granda tras perder el pilar central por las riadas
El puente de Granda tras perder el pilar por la crecida de las aguas. / SUSANA SAN MARTÍN

Ayuntamiento y vecinos piden a la Confederación Hidrográfica un mayor compromiso en la limpieza y mantenimiento de los cauces de los ríos

MARCOS GUTIÉRREZ SIERO.

Siero se repone aún de los estragos causados por la borrasca 'Hugo', que el lunes arrastró consigo uno de los pilares del puente de Granda, que ha quedado cerrado al tráfico. El concejal de Infraestructuras, Servicios y Medio Ambiente, Javier Rodríguez Morán, explicó ayer que «si el puente no cayó abajo fue por el esfuerzo que se hizo» cuando se reforzó y reparó el pilar lateral y el talón el pasado verano. «El consejo que me han dado los técnicos municipales es cerrar preventivamente el puente a todo tipo de tráfico», explicó.

Mañana tendrá lugar otra reunión con los técnicos para estudiar la manera de acometer la instalación de un nuevo pilar, trabajos que tienen la dificultad de que el río está aún muy alto «y el agua baja con una fuerza terrorífica». «Echamos mucho de menos el mantenimiento de los cauces de los ríos por parte de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico», señaló. Consideró que gran parte de los problemas de argayos y desprendimientos de caminos se deben «a la mala limpieza de los ríos». Ángel García, alcalde de Siero, destacó en este sentido que «es necesario mantener los cauces en mejores condiciones, ya que es obvio que no están de la manera más indicada».

Inmaculada Fanjul, alcaldesa de barrio de Granda, explicó que el lunes se desplazó hasta la zona y se encontró «con que el pilar estaba arrastrado», pese a lo cual «la gente seguía pasando por el puente». «Deberían hacerse más labores de limpieza en los cauces de los ríos», consideró. Otra de las zonas más afectadas por la crecida del Nora es la vertiente sierense de Colloto. Juan José Cienfuegos, alcalde de barrio de la localidad, consideró que «la limpieza del río está limitada; los particulares tienen que pedir muchos permisos y eso no depende del Ayuntamiento». José Luis Cordeira es uno de los afectados por la crecida del Nora en la zona. Este ganadero de Colloto perdió 30 de sus 32 ovejas. «Ahora mismo tengo que pagarlo yo, esto es la de Dios», lamentó. Estimó que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico debería indemnizarle por la pérdida de las reses. «Ánimo no tengo ninguno; todo el año luchando para que en un día pase esto», subrayó.

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