Siero, un concejo de perros

Criadores especializados en diversas razas cuentan su experiencia

Siero, un concejo de perros
Marcos Gutiérrez
MARCOS GUTIÉRREZSiero

El mejor amigo del hombre tiene en Siero a muchos fanáticos. Criadores especializados de diferentes razas comparten un nexo común: la pasión. Diferentes perros requieren de distintos cuidados y de variados tratamientos y alimentos.Algunos expertos en cría canina de Siero nos explican los secretos y particularidades de las razas más exclusivas. Unos de ellos son Biewer na Seronda, una familia asturiana de criadores y amantes del Yorkshire Biewer, en Pola de Siero. Descubrieron la raza en una exposición canina en Avilés y quedaron fascinados al ver a una perrita de pelo suave y colores llamativos. Pronto se pusieron a investigar sobre sus orígenes. Ángeles Hevia Rubiano explica que ahora tienen «una camada; empezamos hace tres años, que compramos la hembra». Explica que el Biewer «estructuralmente es un Yorkshire,con los colores y el pelo más algodonoso, en tonos blancos, dorados y negros. Son exageradamente buenos; los cachorrinos que tuve salieron muy buenos. Los dos que tengo ahora y los que vendí no son de ladrar», dice. A la hora de encontrar un destino para los perros destaca que los nuevos dueños «tienen que darme unas garantías. Para todos los que vendí, los dueños vinieron a casa y las familias se marchan muy ilusionadas». Comenta que «lleva muchísimo tiempo criar una camada, limpiarlos, alimentarlos y llevarlos al veterinario. Yo los entrego desparasitados y con todas las vacunas. Además doy garantía genética de la camada», recalca. 'Hermes' el macho de la última camada, tiene una más que ilustre ascendencia. De hecho, su padre 'Armani' es todo un campeón de España.

Elegancia y nobleza

Yolanda Pérez, de Setter Gordon Balbona, explica que en su familia se comenzaron a interesar por todo lo que rodea a estos perros «hace doce años. No conocíamos los perros ni la raza, pero mi hijo de pequeño pidió a los reyes un perro ya grande e investigando llegó el primero, que pertenecía a un cazador mayor que no quería seguir con él», recuerda. Indica que lo que les llamó la atención es que se trata de «una raza supernoble, guapa y elegante». Considera que la raza se fue desvirtuando en cierta medida «para satisfacer las necesidades de los cazadores y otra gente, adaptando los cruces», por lo que decidieron apostar por la cría de la raza pura de Setter Gordon siguiendo los orígenes franceses. «Si no lo hacemos los amantes de la raza no lo hace nadie», comenta. Las principales cualidades de este perro son el olfato y la vista. «Son animales que, adiestrados, pueden servir como perros de búsqueda y también son muy buenos cobradores de piezas en tierra y en agua», comenta. Los principales problemas de salud a los que se enfrentan estos perros tan activos y ágiles son los derivados de la displasia de cadera.

Pura energía

Diana Suárez, de Del Alto Llosón (en Llanaces), es una amante del cuidado y la cría de pastores australianos. «Me gustan los perros desde pequeñita, ya que mis padres me llevaban a exposiciones», indica. Como en muchos casos, conoció la raza en una exposición canina. «Antes había muy pocos en España. De hecho a por el primer perro fui a Francia, que hay más pastores australianos», rememora. Eso fue hace ya siete años. Confiesa que lo primero que la atrajo de esto perros «fue su estética que es lo que normalmente entra por los ojos. Son perros muy vistosos y con colores bonitos; del carácter valoramos también que eran perros de pastoreo, inteligentes, que necesitan ejercicio y están apegados al dueño».

Reconoce que le sorprendió «lo bien que se adaptaban a la familia, y eso que tienen mucha energía y están hechos para trabajar». Estos criadores participan y acuden a exposiciones caninas a nivel nacional. «Cada mes puedes tener dos o tres exposiciones. En Asturias hay concursos caninos más pequeños, pero los utilizamos para practicar de cara expos más importantes. En Asturias es complicado ver australianos», comenta. «Nosotros ahora mismo intentamos tener pocos perros, pero con más calidad. Trabajar con ellos para mejorar la raza y que se adapte a los estándares», dice.

En esta raza es muy importante hacer muchas pruebas genéticas de los ojos (CEA, HCC4 y PRA) «que es su punto débil» junto con la displasia de cadera y codo, pese a que la criadora indica que, en general, «son perros poco enfermizos, duros y que visitan poco el veterinario».

Buenos aprendices

Ángel Ortega, de Boaval, es criador de labradores en Villanueva. «Siempre me gustaron los perros, pero nunca pude tenerlos porque en casa a mis padres no les gustaban», recuerda. El Labrador es la raza que siempre le llamó la atención. En el 98 se hizo con sus primeros ejemplares. Destaca que es una raza de «perros activos que se adaptan a cualquier circunstancia vital del dueño. No es un perro peleón ni peligroso. Para cualquier familia con niños y actividades al aire libre es ideal; también es un perro adaptable para vivir en pisos o fincas, porque tiene buen carácter y muy buena predisposición para aprender». No en vano, es una raza muy empleada como asistente para personas invidentes o en rescates y detección de sustancias, tal vez por sus orígenes como cobradores de caza.

Este criador comenta que «el labrador es un perro que por lo general está poco sujeto a padecer enfermedades de piel o digestivas. En general es un perro bastante sano». La mujer de Ángel Órtega, Natalia Maturana, además de ocuparse de la cría, es adiestradora canina. Ambos coinciden en valorar muy positivamente los beneficios de estos perros en el apoyo al aprendizaje de los niños, especialmente cuando tienen afecciones psíquicas o algún tipo de problema de socialización.

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