Soto estudia presentarse a la reelección como presidente de Festejos de la Pola

Jenaro Soto. / PABLO NOSTI
Jenaro Soto. / PABLO NOSTI

Anima al sector crítico a reunir el 10% de firmas de socios para forzar una asamblea extraordinaria y aporta dos actas para demostrar que ocupa el cargo de forma legal

JOSÉ CEZÓN POLA DE SIERO.

«Ante la petición de muchos socios, me estoy planteando presentarme a la reelección en la convocatoria electoral que anuncié para después del verano». Así respondió ayer el presidente de la Sociedad de Festejos de Pola de Siero, Jenaro Soto, al grupo de jóvenes que ha emprendido una campaña de recogida de firmas para exigir la convocatoria urgente de una asamblea extraordinaria y que abandone el cargo.

Soto afirmó que accederá a convocar esa asamblea si viene avalada por un 10% de los socios, tal y como establecen los estatutos, lo que se traduciría en unas 76 firmas. Y anunció que tiene previsto convocar otra asamblea extraordinaria «antes del Carmín», aunque sería con otros puntos en el orden del día.

El presidente de Festejos anunció el pasado 13 de marzo en este diario que en agosto convocaría elecciones y que no se volvería a presentar al cargo aduciendo «problemas de salud y de estado de ánimo». Sin embargo, ante los últimos ataques de este sector crítico, se está replanteando lo segundo. «Me pregunto cuál es el motivo de que surja tanta prisa por hacerse cargo de la entidad y espero que no estén detrás los que han sido despedidos de otras tres fiestas», dijo.

A Soto le resulta «muy sospechoso» que las últimas críticas se hayan producido tras anunciar la firma de un contrato con una empresa para la gestión de las barras del Carmín por un período de tres años, que es cuando expira su actual mandato. «Parece que solo están interesados en la explotación del negocio de Festejos y no en el bien de las fiestas», lamentó. El presidente recordó que había cogido la entidad en 2013 con una deuda de 52.000 euros y que ha conseguido reducirla «en más de 32.000 euros» en estos cuatro años y medio de mandato. «No puedo dar gratis lo que tanto trabajo costó hacer y enderezar, así que tendrán que convencer a los socios y serán ellos los que decidan si me quitan o me dejan en el cargo», afirmó.

En cuanto a la acusación de que ocupa el cargo de forma irregular desde 2016, Soto exhibió dos actas de sendas asambleas extraordinarias. En la primera, de fecha 25 de abril de 2013, se acordó modificar un artículo de los estatutos para poder proclamar automáticamente a un presidente, sin necesidad de ratificarlo en una asamblea, cuando haya sido el único candidato. El presidente sí reconoció ayer que ese acuerdo no se llegó a trasladar al registro de asociaciones del Principado, que es donde el sector crítico obtuvo una copia de los estatutos.

Pero Soto mostró otro acuerdo, de 11 de agosto de 2016, donde la asamblea extraordinaria aprobó nombrarlo presidente por otros cuatro años, lo que tumbaría la citada acusación. En cuanto a los «defectos fiscales» que los críticos dicen haber detectado, el presidente respondió que hay una asesoría externa que se ocupa de la contabilidad de la sociedad. «Me dice que está todo legal y que no hay ninguna notificación de Hacienda», dijo. Y les animó a denunciar aquello que consideren irregular.

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