Valdesoto se rinde a Clavelina García

Clavelina García, entre el presidente de la asociación Emilio Berdayes y Esther Zapico. /  SUSANA SAN MARTÍN
Clavelina García, entre el presidente de la asociación Emilio Berdayes y Esther Zapico. / SUSANA SAN MARTÍN

«En España es difícil ser profeta en tu tierra y yo lo fui en la mía», afirmó la octogenaria en el homenaje de sus parroquianos

J. C. D. VALDESOTO.

«En España es muy difícil ser profeta en tu tierra y yo lo fui en la mía». Con estas palabras agradeció ayer la sierense Clavelina García Rodríguez el sencillo homenaje que le ofrecieron sus parroquianos en el Centro Polivalente de Valdesoto, y que estuvo organizado por la Asociación de Pensionistas, Jubilados y Prejubilados.

Esta octogenaria se hizo célebre en todo el país hace ahora un año, a raíz de un reportaje publicado por este diario en el que se relataba su batalla infatigable contra el impuesto de sucesiones autonómico, que consideraba abusivo. Sin embargo, durante la lectura del acta de aprobación del homenaje, el secretario de la agrupación, Avelino Cabeza, quiso dejar muy claro que la distinción «no es una propuesta política, ni mediatizada por los últimos acontecimientos socio-políticos, de los que Clavelina fue la auténtica protagonista y persona con mayor rango de influencia en la sociedad civil». El secretario elogió «su personalidad, sentido social y su actividad» y la calificó como «una valdesotina de la que todos nos debemos sentir orgullosos».

Nacida un 14 de abril

La vocal de la asociación Esther Zapico fue la encargada de glosar la figura de esta mujer que nació un 14 de abril de 1934 -el mismo día en que se proclamó la II República, aunque tres años más tarde- en el seno de una familia que regentaba en su casa una cartería, estanco, bar, máquinas de coser y hasta bicicletas. Lo perdieron todo por circunstancias que prefiere olvidar y aquella familia de ocho miembros se quedó con un huerto como único modo de subsistencia. La vocal siguió relatando cómo fue saliendo adelante en la vida y mencionando su carácter extrovertido y su gran sentido de la solidaridad con el prójimo, entre otras virtudes.

«No me cuesta ningún trabajo hablar en la televisión y aquí no tengo palabras», confesó Clavelina García al dirigirse al público que llenaba el salón de actos. Repartió agradecimientos, calificó como «un honor» la distinción y aseguró que «no lo merecía» y que cualquiera de los presentes podría haber sido el destinatario del reconocimiento vecinal. El acto se cerró con la actuación del Coro Samartino y entonando todos el himno de Asturias.

Este cálido homenaje a Clavelina García da continuidad a otros reconocimientos a personas mayores, que había promovido la asociación en los dos últimos años, y con los que pretendían reconocer toda una trayectoria vital, aunque no fueran socios del colectivo.

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