El Simpa juzga razonable la OPE sanitaria, aunque «no resuelve la falta de médicos»

CC OO advierte del riesgo de que las plazas aún pendientes de 2016 caduquen si el proceso de oposiciones no concluye antes de julio de 2019

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

El Servicio de Salud del Principado (Sespa) y los sindicatos iniciaron esta semana la negociación para la futura oferta pública de empleo (OPE) de estabilización de 2018. Lo hicieron en una reunión en la que la Administración regional puso sobre la mesa una primera cifra -2.073 plazas- que ahora será objeto de discusión. De entrada, el Sindicato Médico (Simpa) ve «razonable» la oferta relativa al grupo A, con 379 plazas repartidas entre 222 puestos en Atención Especializada -de ellos, 215 facultativos especialistas de área, los denominados F.E.A- y 157 para médicos de Atención Primaria. Es una oferta que considera «ajustada» a la plantilla orgánica actual. La cuestión es que es la de 2014. «Por eso pedimos que se actualice el número una vez tengamos datos reales de la nueva plantilla. Queremos esperar a esa actualización para ver si las necesidades sobrevenidas implican que habría que aumentar ese número en algunas especialidades, que desde luego ocurrirá», estima José Antonio Vidal, vocal del Simpa.

En este sentido, la explicación que el Sespa les dio en la reunión del pasado martes es que, con la tasa de reposición de 2017 -que se negociará en el primer trimestre de 2018-, se añadirán más plazas, de forma que esa convocatoria podría «servir de colchón para esas necesidades sobrevenidas, sin tener que esperar a la nueva plantilla para seguir avanzando».

Plazas
de turno libre y
de
promoción interna
plazas

La modificación de la plantilla orgánica del Sespa es también la reclamación de CC OO. Considera el sindicato que es un requisito «imprescindible» antes de comenzar a negociar la OPE de estabilización de 2018 para «crear las plazas necesarias para que, junto a las que hay en la actualidad sin interino, desaparezcan los eventuales que actualmente existen».

Pese al interés que despierta entre los profesionales una OPE -«porque una plaza en propiedad siempre es un atractivo, un método para tratar de atraer al personal»-, José Antonio Vidal cree que esta oferta, por sí sola, no resuelve el grave problema al que se enfrenta Asturias, como el resto de comunidades autónomas: el de la escasez de médicos. Un problema que se verá agravado en los próximos años, cuando se produzca en la región una jubilación «masiva» de facultativos. Por eso, insiste, la convocatoria de empleo público debería venir acompañada de una mejora en las condiciones laborales de los profesionales sanitarios. Y apunta que, de no ser así, pueden volver a repetirse situaciones como las ya vividas en Asturias de plazas en propiedad a las que se renuncia por corresponder a áreas periféricas. «Es tal la demanda para tan poca oferta de médicos que se pueden permitir hacerlo». Apunta Vidal una cuestión más: el número cada vez mayor de profesionales que en la actualidad están optando por la sanidad privada atraídos por unos sueldos superiores a los de la pública.

2.781 en total

Al margen de las 2.073 plazas de la tasa de estabilización -las ocupadas de forma temporal e ininterrumpida durante tres años a fecha de 31 de diciembre de 2016-, el Sespa también convocará en los próximos meses las que aún están pendientes de convocar de la OPE del año pasado (420) y las 288 correspondientes a la tasa de reposición de 2017, es decir, las plazas vacantes por jubilación aunque, en realidad, de ellas 58 son de promoción interna. La suma de esas tres cifras, eleva la oferta pública de empleo en la sanidad a 2.781 plazas para los dos próximos años.

Las primeras en ser convocadas -a finales de 2017 o principios de 2018- serán las de matronas, cocineros y auxiliares administrativos que quedaron pendientes de la OPE de 2016. La intención del Sespa es aplazar la convocatoria de las plazas de celador y auxiliar de enfermería -ochenta de cada categoría- del año pasado para sumarla a las de 2017 y a la oferta de estabilización de 2018 -la de las 2.073 plazas- para sacarlas en un único proceso, ya en 2019. En este sentido, Alejandro González, de CC OO, advierte del riesgo de que esas 160 plazas «caduquen» si el proceso de oposiciones no está concluido antes de julio de 2019. Y eso porque el Estatuto Básico del Empleado Público marca un plazo máximo de tres años desde que se convoca una plaza hasta que se toma posesión de ella. Las de celador y auxiliar de enfermería fueron convocadas el 22 de julio de 2016.

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