Solo en cinco de las 109 denuncias del curso pasado se apreció hostigamiento

L. MAYORDOMO OVIEDO.

El curso pasado, el Servicio de Inspección Educativa recibió 109 denuncias por presuntos casos de acoso escolar: cuatro en Educación Infantil, 48 en Primaria, 54 en Secundaria, una en Bachillerato y dos en Formación Profesional. De ellas, 80 correspondían a centros públicos y 29 a concertados. Tras analizar cada caso, solo se constataron indicios claros de acoso en cinco. En lo que respecta a este curso, hasta el pasado 21 de marzo se habían presentado 63 denuncias. Y según explicó Dolores Guerra, desde enero ocho de estos casos ya se han abordado con el nuevo protocolo pese a que, por entonces, éste aún no era de obligatorio cumplimiento. No obstante, los centros conocían su contenido porque se les había hecho llegar para que pudieran plantear alegaciones al mismo. «Eso demuestra que lo ven como una buena herramienta», valoró la jefa de servicio de Inspección Educativa, que también avanzó que en seis de esos ocho casos no se apreciaron indicios de acoso, sino «conductas no apropiadas». Respecto a las otras dos denuncias, una sigue en proceso de investigación y en la otra se ha concluido que no existe una situación de acoso tal y como aparece definido en el protocolo, pero «se van a poner medidas».

Los responsables de Educación incidieron también en que el objetivo del nuevo protocolo es que sea una herramienta más educativa que sancionador. «No vamos a expulsar sin más ni más», avanzó Genaro Alonso. En cambio, se plantean medidas reparadoras, como realizar determinadas tareas durante el recreo o pedir disculpas públicamente a la persona a la que se haya ofendido.

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