Somiedo llega a los 27,2 grados

La playa de San Lorenzo estuvo animada toda la jornada. / J. PETEIRO

Registró la máxima asturiana y también la mínima, 5,7 | Los asturianos recuperan el tiempo perdido en agosto con un soleado primer fin de semana de otoño que devolvió el ambiente a las playas

R. M. GIJÓN.

Que el tiempo es una cuestión de sensaciones lo demuestran los datos de este verano. Se ha generalizado la opinión de que fue cicatero en días de playa y excesivo en agua, algo que las estadísticas sí conceden para agosto pero refutan en el cómputo total. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), desde junio y hasta finales de agosto los asturianos disfrutaron de temperaturas un grado más alto de lo habitual, y se recogió un 7% menos de la lluvia de esta época.

Los datos son fríos y el hambre de playa que dejó un agosto con más precipitaciones de la cuenta entiende poco de ellos. Por eso a poco que brilla el sol este inicio del otoño los arenales de la región recuperan la alegría. Sucedió este fin de semana, con temperaturas ayer de 26,3 grados en Soto de la Barca (Tineo), 23,3 en Gijón y Avilés, o 22,5 en Llanes. El pronóstico apunta a que el regreso de las toallas a la playa puede repetirse de nuevo el martes, tras un interludio hoy no exento de lluvia.

El paso de las nubes y algún chubasco contado no evitaron que los praos y merenderos se completaran, como en los mejores días del verano. La nota diferencial, el momento en el que el otoño sí se está manifestando, llega al caer el día, con temperaturas que obligan al abrigo.

Los extremos se juntan en Pola de Somiedo, donde se sintió ayer el mayor frío y calor de la región. Según la estación adscrita a la Aemet, a las ocho y veinte de la mañana la parroquia se despertaba a 5,7 grados, la mínima regional. Menos de siete horas después, el mercurio se había dilatado hasta los 27,2, la máxima del día. Es decir, el paso de la mañana fue elevando las temperaturas en 21,5 grados, una diferencia térmica que pocas veces se ve.

Si el pronóstico de la Aemet se cumple, hoy los cielos volverán a la normalidad otoñal, aunque sin deprimir los termómetros, salvo en las zonas de cordillera. En las horas centrales del día se espera abundante nubosidad, con precipitaciones débiles y dispersas, más probable en el litoral.

Mejor es el escenario que se dibuja para el martes, con bancos de niebla solo en las primeras horas, y máximas de nuevo en aumento. Eso sí, de nuevo, por la noche, el otoño seguirá su avance con termómetros en descenso.

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