La tasa de basuras en Asturias sufrirá un «significativo incremento» hasta 2020

De izquierda a derecha, Santiago Fernández (gerente de Cogersa), Fernando Lastra (consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente), Manuel Gutiérrez (director de Calidad Ambiental) y Benigno Fernández Fano (viceconsejero de Medio Ambiente).
De izquierda a derecha, Santiago Fernández (gerente de Cogersa), Fernando Lastra (consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente), Manuel Gutiérrez (director de Calidad Ambiental) y Benigno Fernández Fano (viceconsejero de Medio Ambiente). / PABLO LORENZANA

Lastra contempla «más medidas bonificadoras que coactivas» sobre el ciudadano, pero no descarta «acciones ejemplarizantes»

CH. TUYA GIJÓN.

Los residentes en San Sebastián pagan 130,10 euros por año en concepto de tasa de basura. Tal y como adelantó ayer EL COMERCIO, los residentes en Oviedo, los que pagan la tasa más cara de Asturias, desembolsan cada año 79,50 euros por el mismo concepto. Avilés no llega a 63 euros y Gijón, la más barata, se queda al borde de los 60.

Unas tasas que sufrirán «un incremento significativo hasta 2020» aunque la subida «se concentrará, mayoritariamente, a partir de ese año». Así lo deja claro el Plan Estratégico de Residuos del Principado de Asturias 2017-2024 (PERPA). El documento elaborado por el Principado deja claro que «debido a que las tarifas que actualmente se aplican al tratamiento de residuos son muy reducidas, incluso por debajo de los costes de explotación de las infraestructuras existentes, el incremento de las mismas hasta 2020 podrá ser significativo».

Aclara el documento, no obstante, que la subida concreta de las tarifas de tratamiento que Cogersa cobra a los ayuntamientos por la gestión de los residuos que entregan al Consorcio «será aprobada cada año en sus órganos de gobierno», aunque la filosofía que imperará el nuevo plan es la de que «quien contamina, paga».

Una frase que reiteró ayer Fernando Lastra durante la rueda de prensa en la que presentó el documento. Lo hizo acompañado por el viceconsejero de Medio Ambiente, Benigno Fernández Fano; el director de Calidad Ambiental, Manuel Gutiérrez, y el gerente de Cogersa, Santiago Fernández.

Respecto a la bonificación o penalización a quien no recicle, explicó el consejero que «el plan tendrá dos niveles, dos fases. Estamos en la idea de hacer una fase voluntaria, donde se contemplen medidas bonificadoras o incentivadoras más que coactivas, pero tiene que haber medidas ejemplificadoras». Unas medidas que vinculó «al compromiso de las administraciones públicas en la clasificación de los residuos y la concienciación a los ciudadanos».

Los consistorios, clave

Porque, en lo que sí insistió el consejero fue en que el Principado «necesita que este plan de intensificación de la recogida selectiva se haga con los ayuntamientos. Es la administración que se relaciona directamente con el ciudadano, ni lo hacemos nosotros ni lo hace Cogersa».

Respecto a bonificar o penalizar, Lastra adelantó que «hay que valorar todas las opciones. Hoy tenemos opiniones expertas que expresan sus dudas sobre la bonificación. En términos de la relación con los ayuntamientos puede haber premios con los que incentivan el reciclado. Pero todo el mundo tendrá que asumir su responsabilidad sobre el precio que hay que pagar, esto tiene un coste y vamos a tener que ir discutiendo cómo se asume».

Si el coste está claro, también lo está la obligatoriedad de reciclar. «La Unión Europea fija un mínimo del 50% de reciclaje para 2020. Tenemos que llegar a esa tasa y, hoy, estamos muy por debajo». Una tasa que se incrementará «con concienciación y promoción de la separación de residuos», dijo Lastra.

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