«Lo que se ve en televisión tiene un 10% de hipnosis y un 90% de espectáculo»

David Antón abrió la III Jornada de Hipnosis Clínica celebrada en la Facultad de Psicología. / PABLO LORENZANA

David Antón Psicólogo, especialista en Psicología Clínica y máster en Hipnosis Ericksoniana: «Es una herramienta que facilita y a menudo acelera la terapia para la ansiedad. Y es especialmente útil en el abordaje de trastornos psicosomáticos»

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

David Antón (Oviedo, 1976), psicólogo especialista en Psicología Clínica, máster en Psicoterapia Cognitiva y en Hipnosis Ericksoniana, además de profesor de la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid, fue ayer el encargado de abrir la III Jornada de Hipnosis Clínica organizada por el Colegio de Psicólogos de Asturias. Lo hizo con una conferencia sobre el manejo de la ansiedad. «Lo malo es que con unas jornadas como éstas tenemos un alcance más reducido que esos programas de televisión que potencian mitos erróneos sobre la hipnosis», lamenta.

-¿Cómo puede ayudar la hipnosis a mejorar los niveles de ansiedad?

-La ansiedad es un problema psicológico que tiene su abordaje desde diferentes psicoterapias. La hipnosis clínica es una herramienta terapéutica que potencia, facilita y a menudo acelera la terapia para la ansiedad. Es un extra que permite que sea más rápido, más indoloro y potencialmente más duradero el cambio.

-Entonces ¿no es una terapia en sí misma?

-No. Es una metodología que podemos usar desde diferentes terapias. Lo que hace es que sea más sencillo, que requiera menos tiempo o menos malestar en el paciente. Por ejemplo, en el abordaje de una fobia, que es una forma de ansiedad en la que tenemos miedo a algo, como a los ascensores, a los perros, a estar en un lugar cerrado... la hipnosis reduce ese proceso y las molestias que se derivan de él.

-¿Qué otras ventajas conlleva?

-Aporta mucho a la hora de trabajar el componente emocional. Hay gente que racionalmente sabe que algo no es peligroso y, sin embargo, no puede evitar preocuparse. En ese poder traducirle a nuestro cerebro emocional algo que nuestra parte racional ya conoce, la hipnosis es una herramienta muy útil porque nos permite mandar ese mensaje.

-¿Tiene resultados probados?

-Sí, hay evidencia probada científicamente de su utilidad como adyuvante médico en ciertas problemáticas y también en psicoterapia. El uso clínico de la hipnosis está estudiado en diferentes tipos de patologías o de problemas. El problema es que hay gente haciendo algo que llaman hipnosis que no tiene nada que ver con la hipnosis clínica. Y eso genera confusión.

-Lo de la hipnosis televisada ¿es puro espectáculo?

-Digamos que hay un 90% de espectáculo y un 10% de hipnosis. Y eso lo que hace es potenciar algunos mitos que no son ciertos. Por ejemplo, las personas no están bajo el control del hipnotizador. No hacen nada que no quieran hacer ni nada que les obliguen a hacer. Lo malo del espectáculo es que fomenta mitos que impiden que las personas se permitan confiar en una herramienta terapéutica tan útil como la hipnosis.

-¿Desde cuándo se emplea en el campo de la salud?

-Desde principios del siglo XX. Freud empezó utilizando hipnosis en su forma de terapia. Y hay un artículo de Ramón y Cajal en el que habla de cómo utilizó la hipnosis para reducir los dolores de parto de su mujer. En Estados Unidos la usan mucho los dentistas por un lado para manejar el miedo de la gente al dentista y, por otro, para poder hacer anestesia hipnótica en algunas intervenciones maxilofaciales.

-¿Qué momento atraviesa?

-Tras haber estado un tiempo en segundo plano, en los últimos cinco o diez años empieza a recuperar el papel que le corresponde. Y cada vez tiene mejor prensa. Espero que en diez años sea algo normal y ni siquiera llame la atención.

-Además de la ansiedad, la fobias o el tabaquismo, ¿qué más aplicaciones tiene?

-Se utiliza en diferentes tipos de psicopatología como puede ser el trastorno obsesivo, los trastornos de personalidad. Es especialmente útil en trastornos psicosomáticos, como algunos trastornos dermatológicos, por ejemplo la psoriasis, o que tienen un componente psicológico importante, como algunos trastornos autoinmunes, como el lupus o el colon irritable, en los que se añade al tratamiento médico para complementarlo.

-¿Cómo es el proceso?

-Hay distintos formatos. En función de lo que se vaya a trabajar hay hipnosis más interactivas, como un diálogo en el que la hipnosis favorece que la personas haga ciertas cosas, y otras en las que tú haces una hipnosis y el paciente está escuchando de una forma más pasiva.

-¿Cuánto puede durar una sesión?

-Una media hora.

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