Los puertos de Tarna y San Isidro abren con riesgo de avalanchas

El Picu Urriellu nevado. / NEL ACEBAL

Un argayo corta la AS-387 que une El Entrego y Laviana | Se prevé un incremento de doce grados en cuatro días en el Principado

GLORIA POMARADA / RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

Tan cargadas de nieve están las montañas que una leve subida de temperaturas amenaza con desestabilizarlas, multiplicando las avalanchas. Es el escenario que ahora temen los responsables de las infraestructuras. «Aunque estén abiertas las carreteras, conviene extremar las precauciones, pues los aludes con este calentamiento van a ser frecuentes en el contexto de toda la red», advirtió ayer José María Pertierra de la Uz, director general de Infraestructuras.

Así, un desprendimiento de tierra ha cortado desde primera hora de este martes la carretera AS-387 que une El Entrego y el Condado de Laviana, la antigua AS-117A tramo entre Barredos y Pola de Laviana. Los operarios están trabajando para poder abrir el tramo lo antes posible.

También está cortada por argayo la AS-29 San Antolín de Ibias-La Regla de Perandones en Cangas del Narcea, entre la Agüera del Coto y La Viña. Y la AS-258 Colunga-Infiesto está cortada para camiones y autobuses por desprendimiento.

Por el momento hay ocho puertos de montaña que requieren el uso de cadenas para circular.

Así mismo, hay cinco carreteras cortadas de la red secundaria por riesgo de aludes y dos requieren el sudo de cadenas para circular en los concejos de Quirós y Somiedo.

El puerto de San Isidro, en Aller, se encuentra en el este momento abierto pero con la obligación de circular con cadenas. Desde el Servicio de Conservación se ha adoptado esta decisión debido a la caída de precipitaciones en forma de nieve en la zona de Riofrío que, si bien no son copiosas, han provocado algún deslizamiento de vehículos. Los espesores en esta zona de la calzada pueden llegar a dos dos centímetros. No obstante, se asegura que el resto de la calzada, hasta llegar a la estación de Fuentes de Invierno, se encuentra limpia y despejada.

Desde el mencionado Servicio se señala que se mantiene el riesgo de aludes en esta carretera pero que se reducen las posibilidades al haber caído ya mucha nieve de las laderas y por las bajas temperaturas de la noche pasada. No obstante, se mantiene la vigilancia y hay un equipo de fresadora y camión listos ante cualquier eventualidad.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) desactivó a mediodía de ayer la alerta amarilla por nevadas.

El pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para hoy es de rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora en el suroeste, cota de nieve que se retirará hasta terminar el día en los 1.800 metros de altitud y progresiva subida de temperaturas. Su previsión municipal anuncia que el jueves se alcanzarán los 21 grados en Grado, Pravia y Candamo y máximas de 20 en Colunga y Gijón. Son valores muy distintos a los de ayer. Aunque el temporal empezó a amainar, la máxima no pasó de los 9,2 grados y la mínima en la red automática de Aemet fue de -7,5 en Pajares. De confirmarse el parte, en cuatro días la región ganará hasta 12 grados.

«Cuando suben las temperaturas se produce la fusión de la nieve y esto da lugar a aludes de nieve mucho más densa y pesada, menos rápidos que las avalanchas de nieve reciente, pero también muy dañinos», expone Cristina García Hernández, geógrafa de la Universidad de Oviedo especialista en la materia. En el denominado como alud de nieve húmeda o fusión, la subida rápida de temperaturas incrementa «el contenido líquido de la masa de nieve, haciendo que gane mucho peso al incrementar su densidad; eso provoca una pérdida de cohesión del manto nival», indica. La avalancha cae más lentamente, «puede alcanzar los treinta kilómetros por hora» y, a diferencia de los aludes de los últimos días, éstos «pueden darse en pendientes no excesivamente acusadas», ilustra.

A la espera del fenómeno, las cuadrillas de mantenimiento tienen trabajo de sobra. El único puerto cerrado anoche era el de Ventana, donde se luchaba contra dos kilómetros de nieve. Tarna abrió a media tarde pero, como San Isidro, con aviso de uso de cadenas y riesgo de alud. Además estaban cerradas la carretera Poncebos-Sotres (dejando pasar solo a los vecinos), la de acceso a Los Lagos, Ibias-La Regla de Perandones, Tuiza-La Cubilla y la vía al Alto de la Garganta.

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