La nieve obliga al uso de cadenas en nueve puertos de montaña de Asturias

Pajares. La carretera por el puerto exigió cadenas y estuvo la mayor parte del día cerrada para camiones.
Pajares. La carretera por el puerto exigió cadenas y estuvo la mayor parte del día cerrada para camiones. / DAMIAN ARIENZA

El granizo y la nieve complicaron ayer el tráfico en Asturias Un centenar de escolares, evacuado de Valgrande-Pajares. La 'Y' sufrió un accidente múltiple

RAMÓN MUÑIZGijón

Invierno exprés en Asturias. Una borrasca que tiene su centro cerca de Islandia desestabilizó ayer los cielos de la región, descargando tormentas de granizo, nieve y lluvia capaces de complicar la circulación. La cortina de agua que sorprendió de forma intermitente a los conductores en hora punta exigió extremar las cautelas y facilitó diversos accidentes. La autopista del Huerna (AP-66) mantenía a última hora de la tarde la velocidad limitada a los 100 kilómetros por hora, con obligación para camiones de circular por el carril derecho y sin efectuar adelantamientos. El intenso trabajo de las quitanieves con base en el puerto de la Nacional-630 logró despejar el alto de Pajares también para el transporte pesado, que lo tuvo vetado la mayor parte del día. En quince puertos de la red se exigía el uso de cadenas, según informaba el 112.

Es el epílogo de una borrasca que hoy se mostrará menos agresiva. Así, la nieve que desde ayer ha caído en zonas altas del Principado obliga hoy a circular con cadenas por nueve puertos de montaña y siete carreteras de la red secundaria del Principado.

San Isidro, Leitariegos, El Connio, Tarna, Cerredo, Alto de la Cobertoria, Somiedo, San Lorenzo y Ventana son los altos de montaña por los que durante la mañana presentaban restricciones a la circulación.

El frente frío que ha barrido durante las últimas horas casi toda la península también obliga al uso de cadenas en la AS-264, entre Sotres y el límite con Cantabria; la CO-4, de Covadonga a Los Lagos, y la CN-4, que da acceso a Genestoso, en Cangas del Narcea.

En la CN-9, de Rengos a Monasterio (CAngas del Narcea), la PO-2, entre Beleño y San Ignacio (Ponga), a QU-4, de Santa Marina a Indes, y la QU-5, que da acceso a Las Llanas, se repetía la misma situación.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que hoy la cota de nieve se sitúe entre los 1.100-1.200 metros, subiendo a 1.400-1600 metros.

El pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) es de lluvias débiles y chubascos que podrían caer con más fuerza en Picos de Europa. Las temperaturas irán en aumento tras una jornada en las que la máximas de la región fueron unos escuetos 12,2 grados en Colunga y Cabo Busto mientras las mínimas se deprimieron hasta los -3,1 grados dentro de la red automática. Cabe matizar que la agencia dispone de otros medidores gracias a los cuales estimaba que ayer, en los 1.907 metros de altura de Vega de Urrieullu, se podía tiritar a -5 grados, con una sensación térmica de -11. Para hoy el parte calcula algún grado más y que la cota de nieve se sitúe entre los 1.000 y los 1.200 metros de altura, si bien en el occidente remontará durante la tarde hasta los 1.600. En todo caso los cálculos de la Aemet aconsejaban alargar hasta las seis de la mañana el riesgo activado por nevadas dadas las altas probabilidades de que se acumulen más de cinco centímetros de nieve en zonas de cordillera y Picos de Europa.

Más información

El balance del viernes deja un accidente múltiple en la 'Y' que dificultó la circulación hacia la capital. La colisión en cadena comenzó a las 9.56 horas, en la zona próxima al embalse de San Andrés de los Tacones, donde el firme desgastado y el estado de los márgenes dificultan la salida del agua de la calzada. Al menos cinco coches terminaron accidentados, parte de ellos perdiendo sobre el hormigón parte de la carrocería. Al lugar se desplazaron las ambulancias y efectivos de la Guardia Civil. Los sanitarios tuvieron que trasladar a dos heridos leves para que fueran atendidos en el Hospital de Cabueñes. Según los conductores que se encontraron con el incidente, el atasco kilómetro exigió de unos veinte minutos de paciencia para ser ser superado.

También precisó de temple la situación vivida por los escolares de los colegios de la Asunción en Gijón y École de Lugo de Llanera. Un centenar de niños de ambos centros estaban disfrutando de la semana blanca en Valgrande-Pajares. Estaba previsto que después de tres días de iniciación y mejora con los esquíes regresaran a sus casas al mediodía. La inquietud fue recorriendo a los padres (y sus móviles) al comprobar que la carretera por el puerto estaba cerrada para camiones y, por extensión, para los autobuses.

Alumnos del colegio La Asunción al llegar a Gijón, horas más tarde de lo previsto.
Alumnos del colegio La Asunción al llegar a Gijón, horas más tarde de lo previsto. / E. C.

«El chat de los padres ardía a media mañana, y eso que es solo de una clase», comentaba Cecilia García, madre de la escolar Alejandra Álvarez. «Algunos se pusieron muy nerviosos, más por el miedo a la situación y quizás por poca experiencia con la nieve, pero el colegio reaccionó de forma espectacular», confirma Elena Martín, que tenía a la pequeña Eva Alonso de 9 años metida en el grupo. Esta madre lleva décadas esquiando y trataba de aplacar los ánimos. «Lo peor que les podía pasar era que se tuvieran que quedar un día más en el albergue; como el centro no quería correr ningún riesgo se barajó esa idea», dice.

Gestión coordinada

No fue necesario gracias a la gestión de los centros, la Guardia Civil, Valgrande-Pajares, la cuadrilla del Ministerio de Fomento y sus quitanieves, y la empresa encarada de evacuar a los críos. Visto el manto de nieve que rodeaba a las pistas y al albergue de los excursionistas, el Toribión de Llanos, se resolvió que la estación fuera trasladando a los alumnos hasta el pueblo de Pajares, en grupos, utilizando para ello sus microbuses ('guagas', según gustan en denominarlos los esquiadores veteranos). Estos vehículos tienen ruedas especiales para moverse entre la nieve.

En Pajares fueron agrupados y embarcados en los autobuses de Autos-Sama. Los vehículos fueron escoltados por la guardia civil y precedidos por una máquina quitanieves. Finalmente los niños llegaron antes de la hora prevista inicialmente. «Para ellos ha sido un fin de fiesta estupendo», señaló García.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos