Asturias en alerta por oleaje

Tres jóvenes se agarran a unas rocas del Muro, en Gijón, para evitar que una ola les arrastre. / PETEIRO

La región, que seguirá hoy en alerta naranja por fuerte oleaje, registró temperaturas superiores a los veinte grados durante buena parte del día

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Las altas temperaturas y el fuerte oleaje reinante en las zonas costeras de Asturias marcaron ayer una jornada invernal notablemente atípica en el Principado. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya había puesto sobre aviso a la región con una alerta naranja por marejada que se dejó en los paseos marítimos. Uno de los casos más significativos fue el del paseo del Muro, que tuvo que ser cerrado al paso de peatones por las continuas embestidas de la mar. De esta forma, a media tarde, la Policía Local precintó el acceso al paseo desde el Campo Valdés hasta la escalera 3 y desde la 4 hasta la 5. Muchos de los peatones, sin embargo, se saltaron la prohibición para observar desde más cerca el choque de las olas.

Según las mediciones de la boya del Puerto de Gijón, las olas alcanzaron alturas de hasta siete metros. En otros puntos de la región, como Ribadesella, el paseo se mantuvo abierto a diferencia de la jornada del martes, cuando las condiciones meteorológicas obligaron a cerrarlo durante varias horas. Para la jornada de hoy, la Aemet mantiene la alerta naranja en todo el litoral por fenómenos costeros. Se mantendrá activa hasta el mediodía, momento en el que bajará de categoría hasta la alerta amarilla. Se espera que se repitan las olas de entre cuatro y siete metros.

El otro gran protagonista de ayer fue el calor. No en vano, en buena parte del Principado se superaron los veinte grados de temperatura, una situación veraniega a estas alturas del año. La máxima absoluta se registró en Mieres, donde se llegó a los 22,3 grados a las 15 horas. En Piloña se alcanzaron los 20,9 grados poco antes de las 14 horas. Más extraño fueron los registros del mercurio en Colunga y Llanes, donde superaron la barrera de los veinte grados a las 4.40 y a las 6.10 horas de la madrugada, respectivamente.

Este bochorno, sin embargo, no llegó a traducirse en precipitaciones abundantes. En San Antolín de Ibias las lluvias dejaron 7,4 litros por metro cuadrado y en Oneta (Villayón) se llegó a los dos litros por metro cuadrado. En cuanto a las rachas de viento, las más fuertes se registraron en Taramundi, con 77 kilómetros por hora y en el cabo Peñas, donde se llegó a los 68.

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Cambio brusco desde mañana

La jornada de hoy repetirá el mismo guion de ayer: fuerte oleaje y temperaturas máximas rondando los veinte grados. Esta situación, sin embargo, se cortará abruptamente en al fin de semana. Mañana viernes las lluvias volverán a ser las protagonistas en todo el Principado. Serán localmente fuertes durante varios tramos del día y especialmente persistentes en el extremo occidental.

La cota de nieve, asimismo, bajará considerablemente en las zonas de montaña durante el transcurso del día: pasará de 1.600 metros en horario matutino hasta los 800 al final de la jornada. Seguirá, además, la alerta amarilla por oleaje en toda la costa.

Las temperaturas se mantendrán suaves hasta el último tramo del día, cuando descenderán notablemente. Esta bajada será la tónica general del fin de semana, con los mercurios oscilando de los veinte grados de estos días hasta los once de máxima que se marcarán a partir del sábado.

La cota de nieve, asimismo, también irá descendiendo con el paso de los días. Según estima la Aemet, habrá nevadas en la región a partir de los quinientos metros.

El domingo las precipitaciones seguirán siendo generalizadas e irán acompañadas de niebla y brumas en cotas altas. Esta situación se traducirá en una nueva subida de las reservar hidráulicas de la región, que a lo largo de la semana pasada, gracias a las lluvias, ya ascendieron del 61,2 al 64,5 % de su capacidad.

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