El 'violador del estilete' «es un tipo triste y muy educado, no aparenta ser alguien peligroso»

El inmueble en Oviedo donde residía Vidal Anido. / MARIO ROJAS
El inmueble en Oviedo donde residía Vidal Anido. / MARIO ROJAS

El último abogado que defendió a Vidal Anido le define como «correcto» en el trato | Tenía alquilada una casa en el número 32 de la calle Martínez Vigil de Oviedo, que compartía habitualmente con su pareja y otro hombre

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Félix Vidal Anido, el conocido como 'violador del estilete', y que se encuentra en prisión preventiva desde la semana pasada por una agresión sexual a una mujer que presenta un alto grado de discapacidad es una persona alicaída. «Es bajito, aparenta que está deprimido y es muy educado. No aparenta para nada ser alguien peligroso», relató ayer a EL COMERCIO Marco Antonio Candal, abogado lucense del turno de oficio que le asistió en el último proceso judicial al que se enfrentó. Entonces, en 2014, la Fiscalía solicitó para él nueve años de prisión después de que Vidal Anido entrara en el piso de una mujer de sesenta años y tratase de forzarla. El hijo de la víctima impidió que llegara a consumar su propósito y el juez le condenó a 21 meses de privación de libertad por un delito de coacciones. Candal, que tan solo lo vio en prisión y en los juzgados, definió su comportamiento y trato con él como «correcto».

Un parecer que casa con las descripciones que dan los vecinos que han compartido calle y barrio en los últimos meses con el 'violador del estilete'. Cuando fue detenido por la Unidad Familia y Mujer (UFAM) de la Brigada Provincial de la Policía Judicial residía en el número 32 de la calle Martínez Vigil de Oviedo. Allí había llegado tras dejar otro piso en la Colonia Ceano y probar otras ubicaciones como en Belmonte de Miranda. «Al bar no entraba, parecía huidizo», explicaban ayer personas que conocían su presencia en el barrio.

De sus costumbres y compañías en Oviedo desde que cumplió su última condena hay quien sabe que «en ese piso vive más gente». «Son casas grandes, antiguas y se alquilan enteras o por habitaciones. Por lo menos una mujer y otra persona más que se asomaba por la ventana», relatan. La mujer se correspondería con la pareja sentimental de Vidal Anido. La misma que, en la anterior ocasión en que este diario logró ponerse en contacto con ella, afirmó haber roto la relación con el reo debido a la «presión mediática».

Ayer, con la mayoría de los comercios cerrados y en contraste con el bullicio de la cercana Gascona, se mezclaba entre los vecinos una sensación de alivio y pesar. «Quien hace una hace un ciento», afirmó una mujer. «La lástima es que tenga que pasar lo peor para que este tipo de personas acabe en la cárcel».

«A nosotros nos dijeron que estaba vigilado -extremo que niegan fuentes cercanas a la investigación, que explican que Vidal Anido había cumplido todas sus deudas anteriores con la sociedad-, pero que si pasaba algo en Oviedo, iba a ser el primero», apuntó otra vecina. «Tranquilos no estábamos y menos los domingos, que cierra el bar».

La presencia de Vidal Anido no había pasado inadvertida entre el vecindario. Pese a su comportamiento aparentemente normal y su actuar «tímido», los vecinos solicitaron tras su detención «medidas excepcionales» para un hombre que en una de sus sentencias es calificado de «psicópata sexual desalmado».

En pleno debate sobre la necesidad de mantener o derogar la pena de prisión permanente revisable, Juan Carlos Quer, padre de la joven asesinada el 22 de agosto de 2016 en A Pobra do Caramiñal, se refirió la noche del sábado en televisión a las víctimas de Vidal Anido: «Las 54 víctimas jamás en su vida se van a recuperar de esa experiencia tan trágica», aseguró al abogar por endurecer las medidas penales para que «antes de que el reo salga a la calle lo único que se evalúe es si su puesta en libertad supone una amenaza para la sociedad». «Hemos puesto en libertad al 'violador del estilete' y ya tenemos nuevas víctimas», añadió acerca de la presunta agresión sexual denunciada por la mujer en Oviedo y que llevó a Vidal Anido de vuelta a prisión tras dos años en libertad. En 2013 se benefició de la anulación de la doctrina 'Parot' por parte del Tribunal de Estrasburgo. Cumplió 32 de los 70 años de condena impuesta.

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