«Me apalearon y luego me tirotearon en el suelo y a traición»

El bar de copas donde ocurrió el tiroteo, en La Felguera.
El bar de copas donde ocurrió el tiroteo, en La Felguera. / J. M. PARDO

La Policía Nacional arresta a uno de los sospechosos, mientras intensifica la búsqueda de su padre y hermano, también implicados | La víctima de los disparos de La Felguera, Á. H. H., afirma que fue apaleado antes de recibir tres impactos de bala en las piernas

A. FUENTE LA FELGUERA.

Arropado por su familia, la víctima del tiroteo -ocurrido en la madrugada del domingo en un bar de copas de La Felguera- se encontraba ayer en una cama del hospital Valle del Nalón. Tenía las dos piernas escayoladas ya que fue en las extremidades donde recibió los tres impactos de bala. También presenta la cara llena de hematomas y heridas. Afirma estar bien tras ser intervenido quirúrgicamente para extraerle los proyectiles y espera el alta hospitalaria esta misma semana para iniciar la rehabilitación, mientras segura que tiene la esperanza de no tener secuela alguna. También narró lo ocurrido en el interior del local hostelero de La Pomar a las seis y media la mañana. «Me apalearon sin mediar palabra alguna con unos 'cayaos' y, cuando estaba en el suelo, me dispararon a traición». Este vecino de El Entrego, Á. H. H. de 48 años, asegura desconocer el motivo por el que fue atacado de manera tan brutal y sin posibilidad de defensa. «Yo fui al bar a tomar algo y fueron a por mí».

Ocurrió a las seis y media de la mañana del mencionado domingo en un local hostelero del barrio de La Pomar, en el número 1 de la calle Círculo Popular. Amigos de la víctima fueron quienes lo trasladaron al hospital en el vehículo particular. «Solo pedimos a la Policía que encuentre pronto a los autores de este ataque injustificado para que no haya más problemas», señalaban varios miembros de la familia que acompañaban al herido en el centro hospitalario. ¿Conocía a los agresores? Los presentes en la habitación compartida indicaron que «posiblemente» de vista, pero poco más, aseguraban.

Lo que sí manifestaba la víctima de forma tajante es que fueron tres los agresores, y no dos como en un primer momento creía la Policía Nacional, cuerpo que se ha hecho cargo de la investigación del suceso. «Llegó uno de ellos con dos de sus hijos; entraron al bar, lo apalearon brutalmente y sacaron la herramienta», afirmaba uno de los acompañantes en referencia al arma de fuego.

«Desconozco el motivo por el que fueron a por mí. No medió palabra alguna» Los tres le golpearon brutalmente con 'cayaos' «y luego sacaron la herramienta» La familia pide que se detenga pronto a los atacantes, «para evitar males mayores» La investigación espera a tener todas las pruebas para dibujar la escena del suceso

La familia reclama celeridad y los agentes ya obtuvieron ayer el primer resultado. Fuentes de la Jefatura Superior de Policía informaron de que uno de los implicados en el tiroteo -uno de los dos hijos- fue arrestado en La Felguera. Asimismo, se ha iniciado un amplio dispositivo de búsqueda de los otros dos sospechosos, dando aviso al resto de comisarías de la región y de fuera del Principado. Los investigadores ya tenían, desde la mañana del domingo, identificados a los supuestos autores de los tres disparos. Se trata de vecinos del barrio de La Joécara, en Sama, que cuentan con antecedentes policiales. Tanto los agresores como la víctima son de etnia gitana.

Desde la Policía Nacional se indica que se tiene que tomar declaración al sospechoso arrestado y esperar al resto de testificales para determinar la autoría material de los disparos, aunque se cree que se trata de uno de los hijos. También se está contactando con los testigos del suceso para dibujar la escena completa de lo sucedido.

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Un barrio harto

Desde bien temprano, en la mañana del domingo, los agentes del cuerpo nacional estuvieron recogiendo diversas pruebas y tomaron fotografías del escenario del suceso. Muchos de los vecinos se enteraron del tiroteo al ver el despliegue policial, algo que, manifestaban, ya no les resulta tan sorprendente. «Hace justo una semana tuvieron que acudir por una pelea en esta misma esquina», aseguraba una vecina de la calle donde se encuentra el bar de copas donde ocurrió el tiroteo.

Fueron muchos los residentes de la zona que se acercaban a donde estaba EL COMERCIO para relatar el «hartazgo» con las situaciones que se generan cada fin de semana en esta zona de copas y sidrerías; relatan que hacen sus necesidades fisiológicas en plena calle, sin importar sin hay gente al lado o no. Lo mismo sucede con el consumo de drogas en plena calle y «sin pudor». Con inseguridad y «mucho ruido» es con lo que tienen que convivir los residentes de este barrio, denuncian.

No es el único suceso registrado este año en el barrio de La Pomar. Y es que muy cerca del local en el que se produjo el tiroteo, tuvo lugar otro suceso violento en un discobar ubicado en la avenida de La Reguera. Sucedió en marzo, cuando una joven hirió a cuatro personas con un cuchillo. También fue de madrugada. Entonces, todo comenzó con una discusión entre varias parejas. El conflicto, a la salida del bar, fue subiendo de tono y una mujer acabó sacando una navaja con la que hirió a tres varones y a una chica. Poco después, los agentes dieron con el paradero de la presunta atacante, V. M. R., que fue trasladada a dependencias policiales para tomarle declaración. A los dos días, ingresó en prisión por la gravedad de las heridas provocadas. Uno de los heridos recibió dos cuchilladas y el segundo, seis pinchazos.

A pesar de todo, el alcalde del concejo, Jesús Sánchez (IU), declaró que se trata de un hecho puntual, aunque reconoció la gravedad de lo sucedido. Indicó que este tipo de sucesos no son habituales en el barrio y considera que no hay un problema grave de inseguridad. «Hay cuestiones puntuales, pero considero que no hay riesgo», manifestó el responsable municipal.

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