'Tomasín': «A 2018 solo le pido trabajo»

Tomás Rodríguez Villar, el día en que salió de la cárcel asturiana, el pasado mes de octubre. / DAMIÁN ARIENZA
Tomás Rodríguez Villar, el día en que salió de la cárcel asturiana, el pasado mes de octubre. / DAMIÁN ARIENZA

Tomás Rodríguez, quien mató de dos disparos a su hermano en 2011, pasa sus primeras navidades en libertad

BELÉN G. HIDALGO LA LLANEZA (TINEO).

Las navidades de 2017 han sido las primeras que Tomás Rodríguez Villar, más conocido como 'Tomasín', ha pasado en libertad tras cumplir íntegramente su condena como autor de los dos disparos que acabaron con la vida de su hermano, Manuel Rodríguez, en 2011. El pasado 26 de octubre, 'Tomasín' abandonaba la cárcel y emprendía una nueva etapa en su vida. Atrás quedaba la celda en la que pasó seis años de cautiverio.

Apenas dos días después de recuperar su libertad ya se dejó ver por Tineo. Poco se hizo esperar la vuelta al pueblo que lo vio nacer: La Llaneza. En su casa, dos meses después, apenas se perciben cambios. Por el número 2 de este pueblo tinetense parece no haber pasado el tiempo. 'Tomasín' no parece esperar visitas en estas navidades. De hecho, las fiestas no le quitan mucho tiempo, ya que, tal y como revela a EL COMERCIO, las celebra de forma discreta. «Estaré aquí, en La Llaneza», afirma sin ánimo de concretar mucho más.

'Tomasín' no se deja ver con facilidad. Apenas se adivina su silueta tras los muros de la pared de una especie de tendejón anexo a la parte trasera de la casa. Se asoma por un pequeño hueco desde el que entabla la conversación con la firmante de este artículo. El recelo con la gente sigue presente en su forma de relacionarse con el mundo exterior. 'Tomasín' no se muestra cómodo a la hora de conversar y su mirada, asustadiza, sigue presente. En su casa no se atisba ni rastro de luces navideñas. Tampoco se adivina ninguna decoración tras los cristales de las ventanas de esa austera vivienda de gruesos muros de piedra. Escueto en su discurso, 'Tomasín' se confiesa poco entusiasta de los banquetes en torno a los cuales se reúnen las familias en estas fechas. Es más, dista mucho incluso de ser un goloso: «No me gusta mucho el dulce, apenas lo como», afirma.

Deseo de año nuevo

Para el año que acaba de echar a andar sí que manifiesta tener claro un deseo. «Al año nuevo lo que le pido es trabajar», señala sin dudarlo. No obstante, sigue indeciso a la hora de determinar en qué sector o profesión le gustaría encontrar empleo. «No sé muy bien qué voy a hacer», confiesa. Es una duda que le ronda desde que salió de prisión. Sigue sin saber si será la ganadería el trabajo que le traerá este nuevo año o si, finalmente, acabará optando por otro en el que la naturaleza, que tanto le gusta, sea la protagonista.

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