Más de treinta menores investigados en dos años por abusos o agresiones sexuales

Mariti Pereiro, fundadora del Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual y Maltrato.
Mariti Pereiro, fundadora del Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual y Maltrato. / J. PETEIRO

Las estadísticas de la Fiscalía reflejan un descenso en el número de agresores desde 2015, aunque aumenta la cifra de víctimas

CHELO TUYA GIJÓN.

Treinta y tres menores fueron investigados en los dos últimos años como presuntos autores de abusos o agresiones sexuales. La mayoría, 27, fueron acusados de abuso, que implica un acto contra la libertad sexual en el que la víctima no consiente, pero el autor no ejerce violencia. Aunque está más relacionado con tocamientos, el abuso sexual también puede incluir penetración. La diferencia con el agresor sexual es que la víctima no está consciente. Los seis restantes fueron un paso más allá. Su víctima dijo no, pero ella sufrió, además del ataque sexual, la violencia de su agresor.

Así lo refleja la memoria de la Fiscalía de Menores de Asturias. Un documento que evidencia el importante descenso de casos en solo doce meses. Si en 2015 fueron 22 los menores investigados -19 por abuso; tres, por agresión-, el año pasado la cifra quedó en once.

Un descenso que llega del bajón experimentado por los delitos tipificados como abusos, ya que los casos de agresión se mantuvieron invariables: tres en 2015 y otros tres en 2016. Sin embargo, los menores investigados por cometer un delito de abuso contra la libertad sexual fueron ocho. Más de la mitad que el año anterior.

Un descenso que contrasta con los datos que maneja el Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual y Maltrato (Cavasym). Su fundadora, Mariti Pereiro, aseguró a EL COMERCIO que «los casos de abuso y agresiones sexuales entre menores van a más». Y como prueba, los «doce que llevamos en lo que va de año».

Una sensación la suya de que cada vez hay más menores implicadas en casos de violencia sexual que sí respaldan los datos de la Fiscalía de Menores. Si bien el número de agresores menores ha descendido, el de víctimas que no han cumplido la mayoría de edad va a más.

Casi medio centenar de casos

Así, dicen los datos oficiales que en 2016 fueron 27 las y los menores objetos de violencia sexual. Un 25% más que el año anterior, cuando los casos en los que una persona menor de edad tuvo que ser asistida por la Fiscalía de Menores se quedaron en 22.

La mayoría de los expedientes abiertos lo fueron por abuso sexual. Catorce el año pasado; diez, en 2015. Mientras que las agresiones sexuales se han disparado. Hace dos años no hubo ninguna víctima. El año pasado, cinco.

Los otros casos abiertos por el fiscal fueron por utilización de menores con fines pornográficos (siete en 2015, seis en 2016); acoso (dos el año pasado; la mitad en 2015) y corrupción de menores. Hace dos años, hubo cuatro casos. En 2016, el fiscal no inició ninguna causa por este delito contra la libertad sexual.

Por el dispositivo de Cavasym, abierto en Gijón, pero con atención a víctimas de toda Asturias, han pasado ya muchas mujeres en lo que va de año. «La mayoría son jóvenes, muchas, menores». De los cuatro casos de ataques que Gijón registró en las tres primeras semanas del verano, todos abusos, salvo una violación grupal, la mitad tuvo como víctima a una adolescente.

«Ahora son más públicos»

«Hay que educar desde pequeños en el respeto», apunta Teresa Estada, directora de la Fundación Cruz de los Ángeles, como posible freno a este incremento de casos. «Ahora son más públicos, pero hay que educar sabiendo poner límites y cuidar el uso que se hace de las redes y los programas que ven en televisión».

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