Asturias puede con la previsión meteorológica y llega al 85% de ocupación en Semana Santa

Lagos de Covadonga. Fueron muchos los turistas que no quisieron perderse el paisaje del parque nacional, muchos de ellos acompañados por sus mascotas. / NEL ACEBAL
Lagos de Covadonga. Fueron muchos los turistas que no quisieron perderse el paisaje del parque nacional, muchos de ellos acompañados por sus mascotas. / NEL ACEBAL

Empresarios y turistas critican las predicciones «agoreras», a las que achacan muchas cancelaciones de última hora en la región

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Se puede decir que no fue tan fiero el temporal como lo pintaban las previsiones meteorológicas. A pesar de las predicciones de mal tiempo para toda la Semana Santa en Asturias, si bien es cierto que llovió y hubo que suspender algunas procesiones, la ocupación hotelera en la región rondó estos días el 85%. Aún falta cerrar los números al detalle, pero lo que los empresarios tienen claro es que no se llegó al lleno, que era lo esperado para una semana festiva como esta. Los hoteles se situaron entre el 80% y el 90%, mientras que los campings tuvieron muy malos resultados. Los alojamientos rurales también consideran negativos los números de estos días. Y es que todo aquello que no fuera un establecimiento lleno de jueves a domingo se puede considerar un mal resultado para el sector.

Tony Amieva es el gerente del camping de Deva y uno de los representantes de la Asociación de Campings de Asturias. Su instalación se vio beneficiada por «300 niños de equipos que jugaban la Oviedo Cup». Pero apunta que aunque «el tiempo estuvo raro, la mayor queja de la gente fue que al final no estuvo tan malo como decían las previsiones».

Quitando esos niños que se alojaban en bungalows, en lo que se refiere al cámping puro y duro «estuvo muy flojo». Al igual que «todos los campings de la asociación». «La Semana Santa cayó muy pronto y así es difícil. Además, la predicción del tiempo daba lluvias y es verdad que en Asturias tenemos un tiempo cambiante, pero esas previsiones condicionan mucho las reservas», añade Amieva.

Los hoteleros también reconocen que sus establecimientos no se llenaron. Así lo dice Fernando Corral, vicepresidente de Otea, que indica que «no se llenó ni en los días centrales de la Semana Santa por las anulaciones de última hora». Corral se queja del tratamiento que se da a la región en los medios nacionales en cuanto a las previsiones meteorológicas: «Entre el maravilloso Levante y las grandes estaciones de esquí, con una nieve excelente, meten el caos de Asturias, con inundaciones y evacuados. Eso causa alarma y empiezan las anulaciones».

Sus primeras estimaciones indican que de jueves a sábado hubo una ocupación cercana al 90%, «cuando es una época en la que se suele llenar. Y de lunes a miércoles rondó el 50%». Y es que apunta que cuando los turistas ven esas informaciones «deciden no venir al Norte, porque creen que estamos con un metro de nieve. Por más que nos quejamos no nos hacen caso, porque el Levante y las islas tienen mucha fuerza».

Corral reconoce que históricamente la Semana Santa en marzo «no es buena. Siempre resulta mejor cuando cae a mediados de abril. Pero hay una tendencia a que este año es peor que el pasado por el clima».

El vicepresidente de Otea también cree necesario potenciar el turismo de ciudad, con más apoyo institucional, y «el deportivo. En Asturias la Vuelta a España en septiembre nos supone unas 6.000 pernoctaciones. Hay que cuidarlo mucho. También es muy buena la Oviedo Cup o el Descenso del Sella», pero cita importantes carencia, como es el turismo de esquí: «Las dos estaciones nos cuestan cinco millones al año y no las vendemos a los turistas. Podrían venir hasta de Lisboa», asevera.

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Reclamación en el Oriente

También en el oriente la sensación de molestia entre el sector era ayer palpable. En Cangas de Onís, el presidente de la Asociación de Empresarios de los Picos de Europa (Incatur), Toño Sánchez, cifra en un 15% las cancelaciones de última hora debido a la previsión. «Es algo que lleva tiempo ocurriendo y que no solo perjudica a los alojamientos, también a la hostelería y al comercio. Estamos cansados y en los próximos días mantendremos una reunión todas las asociaciones de la comarca para decidir qué medidas vamos a tomar. Quizás pongamos una reclamación, pues esto no puede seguir así», indica. Reconoce, eso sí, que la Semana Santa «se salvó, porque hubo gente», pero recalca que «podría haber sido mucho mejor, pues aunque sí que hizo algo de frío, el tiempo no vino tan mal como decían».

De la misma opinión es Ángel Bada, presidente de la Asociación de Alojamientos Turísticos de Llanes (Fomtur), quien recalca cómo en los últimos días «varios socios llamaron quejándose de las cancelaciones. Necesitamos que haya más rigor con este tema, pues estamos hablando de que están en juego negocios y puestos de trabajo». Por ello, pide «más apoyo en estos asuntos por parte del Principado». El presidente de la Asociación Llanisca de Restaurantes (Allares), Javier Garaña, se suma a las críticas. Si bien reconoce que, en su caso, «no fue tan grave gracias a la gran cantidad de segundas viviendas que hay en el concejo», sí lamenta cómo «en un sitio donde el turismo es el motor económico este tipo de cosas perjudican notablemente. Nos llamaba gente a diario para preguntar cómo estaba el tiempo, les metieron miedo para nada», afea.

A unos pocos kilómetros de Llanes, en el Museo del Jurásico de Asturias, en Colunga, los vascos Elena Gómez e Íker Esteban, quienes llevan unos días en la comarca con sus hijos Márkel, Ibai y Beñat, se mostraban encantados con el tiempo que está haciendo. «También somos del norte y estamos acostumbrados al tiempo cambiante, pero la verdad es que esta vez tuvimos mucha suerte y de lo que prometían a lo que al final fue, nada que ver. Eso sí, estamos alojados en Cangas de Onís y nos llamó la atención comprobar que, si bien hay bastante gente, no se ven aluviones como sucedía otras veces», indican.

También los cántabros Marisa Garrido y Satur Cobo están familiarizados con este problema, pues afecta de igual forma, dicen, al sector de su tierra. «A ver si nos enteramos de que con viento sur, aquí no llueve», recalcan, y exigen «más rigor» a la hora de dar las previsiones.

En la comarca Eo-Porcía, el presidente de la asociación de turismo rural, Benigno Pérez, califica la Semana Santa como «mala». Y es que los empresarios sufrieron un elevado número de cancelaciones y confirmaciones de reserva que no llegaron a ejecutarse. «La culpa la tienen las predicciones meteorológicas», asegura Pérez, quien recuerda que desde la asociación «hace años que venimos denunciando esta situación» y culpa al Principado de pasividad y de «no defender los intereses de los asturianos», en unas predicciones con las que «se hace política».

También estaba molesto el presidente de la Asociación de Turismo Rural Oscos Eo, Pedro Martínez, que calcula que la ocupación en esta comarca rondó el 85%, a pesar de las anulaciones de última hora «a causa del tiempo». Por contra, en Valdés la ocupación «fue del cien por cien», dijo el presidente de la Asociación Valdesana de Turismo Rural, Alfredo Blanco, quien asegura que los días festivos «funcionaron muy bien, aunque los días anteriores flojearon».

El esquí, lleno

Los empresarios turísticos de la Montaña Central se mostraban más que satisfechos con el balance. «Hemos estado al cien por cien de ocupación», aseguró el presidente de Asturcentral, Luis Núñez. No obstante, resaltó que «somos conscientes de que nuestro producto está enfocado a un cliente muy concreto, a quien busca la nieve y las pistas de esquí». No obstante, los profesionales que realizan previsiones meteorológicas no se libraron de las críticas de los empresarios del Caudal. «Ya no sabemos qué hacer con estos agoreros. El problema es que antes los espacios para este tipo de información duraban poco más de dos o tres minutos y ahora son de media hora en los que son frecuentes los vaticinios catastrofistas». Pero la gente respondió y durante el fin de semana 9.732 esquiadores disfrutaron de las estaciones de Fuentes de Invierno y Valgrande-Pajares, que tuvieron abiertos la totalidad de sus remontes.

Y es que todo aquel que vino a Asturias pudo disfrutar. Fue el caso de Óscar Tamayo y Rosa Molino, que visitaron Avilés con sus hijos Irati y Eneco. Esta familia de Miranda de Ebro (Burgos) fue de las primeras en descargarse la aplicación 'Marco Topo', que plantea juegos y preguntas a los usuarios. «Nos está gustando mucho el casco histórico. Nos recomendaron este juego y es muy entretenido para que los niños disfruten del paseo», aseguran.

Información realizada por David Suárez Fuente, Alejandro Fuente, Sheyla González y Lucía Ramos.

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