El Principado de Asturias prohíbe a los turistas llevar patatas de los concejos con polilla

Técnicos de Tragsa retiran patatas con polilla guatemalteca en un cultivo de Vegadeo, el pasado mes de abril. / JORGE PETEIRO
Técnicos de Tragsa retiran patatas con polilla guatemalteca en un cultivo de Vegadeo, el pasado mes de abril. / JORGE PETEIRO

Aumentará los controles en carretera en un intento de que el insecto no llegue a zonas libres de la plaga

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

El Principado incrementará la información sobre la plaga de polilla guatemalteca e intensificará los controles en las carreteras para evitar que turistas y veraneantes muevan patatas fuera de los concejos afectados por este problema. Así se decidió en una reunión en la que participaron representantes del Gobierno asturiano, la Xunta de Galicia y el Ministerio de Agricultura. Las tres administraciones acordaron intensificar las labores de erradicación y control de la polilla guatemalteca y solicitar el apoyo a los ayuntamientos, con el fin de continuar concienciando a la población del grave peligro que puede suponer trasladar patata comprada o regalada fuera de los municipios declarados infestados de esta plaga o los considerados tampón.

A la reunión acudió en representación del Principado el director de Desarrollo Rural y Agroalimentación, Jesús Casas, que resaltó que las tres administraciones reforzaron los instrumentos de control de la plaga «desde el convencimiento de que solo la acción coordinada asegurará estar en condiciones de poder erradicar la plaga».

El Ministerio de Agricultura tiene la obligación de informar a la Unión Europea de la evolución de la situación. En Asturias ya han concluido los trabajos de erradicación de producciones y cultivos en las zonas infestadas relacionadas con las primeras etapas, unas actuaciones que, según Jesús Casas, «han tenido un notable consenso social y un alto grado de compromiso de todos los actores implicados».

«Una presencia inferior»

Los últimos datos apuntan a que la polilla guatemalteca no parece haber ampliado su presencia a ninguna zona ajena a las inicialmente declaradas. Casas explicó que los controles y trampeos que se realizan «empiezan a manifestar una presencia de polillas notablemente inferior a la que se produjo en el momento de establecer el programa». No obstante, el Principado considera que sigue siendo necesario mantener los sistemas de control y trampeo para contar con la mayor información posible sobre la evolución de este problema.

El Ejecutivo asturiano reconoce que tanto residentes como cultivadores de patata de los concejos afectados «están realizando un notable esfuerzo» que no se debe malograr con «comportamientos inadecuados». Jesús Casas hace referencia a la posible presencia residual de contingentes de patata almacenados o cultivos en las zonas infestadas que todavía puedan existir por no haber sido declarados, lo que «supone un enorme riesgo para el éxito del programa y una muestra de insolidaridad social».

Asturias, Galicia y el ministerio tienen claro que es necesario mantener e intensificar el esfuerzo en los próximos meses. Las tres administraciones volverán a evaluar la situación en una nueva reunión que tendrá lugar el próximo mes de octubre, cuando se podrían adoptar nuevas medidas.

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