Las últimas lluvias relanzan los prados y el maíz y permitirán ahorrar en forrajes

El embalse de los Alfilorios surte de agua a Oviedo y se encuentra al 29,19% de su capacidad. / J. M. PARDO

Solo la zona suroccidental sigue con escasez de agua mientras los agricultores califican de «oro» las precipitaciones caídas en el resto de la región

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Si anteayer Llanes estuvo a la cabeza de España en cuanto a precipitaciones recogidas, con 56,6 litros por metro cuadrado, lo cierto es que en los últimos días la lluvia no cayó por igual en toda Asturias. Es más, en el suroccidente, la zona más necesitada de agua, las lluvias fueron muy inferiores, como los 6,6 litros por metro cuadrado registrados en Ibias o los 5,2 de Degaña. Eso hace que toda la comarca siga necesitando agua.

Mercedes Cruzado, secretaria general de Coag, tiene su ganadería en Grandas de Salime y reconoce que anteayer «llovió algo», pero «volvió otra vez el sol y el viento. Si vuelve a llover pronto mejorará la cosa, pero si pasan cuatro o cinco días sin hacerlo, irá a peor». Esta veterana ganadera cuenta que «muchos ya dicen que esta zona es la castilla asturiana. Ves que vienen tormentas, pero descargan por la zona de Fonsagrada (Lugo)». Y lo dice con lástima, máxime al ver en sus viajes a Oviedo cómo «el centro de Asturias está más verde, incluso, que otros años. Dicen que a principios de semana vuelve el agua. A ver...», confía.

Y es cierto que el resto del Principado presenta un aspecto mucho mejor, pero Fernando Marrón, coordinador de Usaga, advierte de que las lluvias «tienen que caer bien, no con trombas o granizo, como ocurrió el sábado en Ibias y Cangas del Narcea, que arrasó con uvas, frutas y hortalizas». Marrón indica que para ser finales de agosto «esta poca agua es muy buena, sobre todo para las zonas donde hay sembrados de maíz». El ganadero apunta que este producto necesita agua cuando nace, al salir la 'panoya' y ahora que está terminando de salir la grana. «Lo mejor es que siga lloviendo así durante unos días, pero septiembre es un mes muy necio; ya decían los antiguos que 'o seca las fuentes o lleva los puentes'».

También el campo «está reverdeciendo, porque aún hay bastantes horas de luz y calor, con lo que los prados están retoñando y las vacas pueden salir a pastar. Así se ahorran costes».

José Ramón García es el responsable de UCA y asegura que la lluvia caída «es oro, aunque salvo en las zonas cercanas a Castilla y León y a Galicia, en Asturias no había un exceso de sequía. Para el maíz, este agua vino muy bien. Además, va a haber una muy buena cosecha y ahorraremos en forrajes».

García también hace referencia a la hierba, de la que explica que «este año hubo menos que otros, porque en abril apenas llovió y la primera cosecha fue muy pequeña. Ahora vuelve a reverdecer. Y para los productos de la huerta, estamos perfectos».

Ya van varios años en los que el suroccidente de Asturias se está llevando la peor parte en cuanto a la escasez de precipitaciones. «¡Tendremos que sacar los santos!», bromea Mercedes Cruzado. Y es que toda ayuda será poca para superar la situación, máxime teniendo en cuenta que, si se ven obligados a comprar forrajes en Castilla y León, tendrán que pagarlos caros. La sequía de la comunidad vecina ha hecho que los precios se disparen.

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