La Universidad de Oviedo prepara un plan de nuevas titulaciones y las negociará con el Principado

Luis Fernández-Vega recoge el premio extraordinario de doctorado concedido a su hijo, Luis Fernández-Vega Cueto-Felgueroso. / EFE

«Es importante que exista una comunicación fluida con el Gobierno durante todo el proceso», asume el rector, optimista ante la posibilidad de recuperar Organización Industrial

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

Varias fueron las voces que, en el primer Consejo de Gobierno de la Universidad de Oviedo después de que el Principado rechazara implantar el grado de Ingeniería de Organización Industrial, demandaron al rectorado un mapa de nuevas titulaciones y reactivar sin más dilación la comisión que años atrás había funcionado con este mismo objetivo. Se trataba de afinar las propuestas que la Universidad elevaba al Gobierno regional, de quien depende la aprobación o no de esas nuevas titulaciones. Pendiente de constitución está esa comisión paritaria a la que ayer hizo referencia el rector durante su discurso con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino, patrón de estudiantes y profesores. Con ella se pretende favorecer «una comunicación fluida entre la Universidad y el Gobierno durante todo el proceso» de aprobación o supresión de nuevas titulaciones, habida cuenta de que la autorización final corresponde a la Administración regional.

A ese espacio de «análisis y comunicación» llevará el rectorado el plan estratégico de titulaciones «a corto, medio y largo plazo» en el que se prevé empezar a trabajar ya y que tendrá en consideración el estudio llevado a cabo por el Consejo Social y presentado el pasado verano. Aquel documento proponía la creación de 35 nuevas titulaciones, la mayoría de ellas de máster (28), así como tres grados -Estudios del Deporte y la Actividad Física, Farmacia y Bellas Artes-, un título de especialista/experto en Big Data y otro en Inteligencia Artificial, una doble titulación de grado, en Matemáticas e Informática, y una conjunta en Informática y Administración de Empresas.

«En nuestra Universidad se encuentra permanentemente en estudio la necesaria evolución de nuestra oferta formativa, cuyo objetivo es dar respuesta a la demanda social de nuevas profesiones, aprovechando o redistribuyendo de una forma efectiva los recursos y buscando vías que añadan nuevos recursos a los existentes», apuntó.

«Nada más lejos de nuestra intención que generar polémicas o desencuentros»

Diálogo y consenso

«Seguimos esforzándonos en la tarea de adoptar las medidas que sean necesarias con diálogo, buscando consenso», apuntó en tono conciliador y de mano tendida a la negociación tras asegurar que «nada más lejos de la intención de la Universidad que generar polémicas o desencuentros que a nada conducen». En su opinión, la Universidad «debe contribuir a la integración de recursos y voluntades, para poner a la institución en la dirección de las estrategias gubernamentales».

Y mientras las opiniones favorables a la implantación de los estudios de Organización Industrial en la Escuela Politécnica de Ingeniería no cesan de producirse desde todos los ámbitos (sociales, políticos, empresariales), sin referirse a este caso concreto el rector sí consideró que «el debate público tampoco es necesariamente malo, ya que nos permite constatar el reconocimiento por parte de los agentes sociales del papel decisivo que juega nuestra Universidad como motor de desarrollo de la sociedad asturiana».

Si bien no mencionó esta titulación durante su discurso, sí lo hizo previamente. Antes de ser revestido para presidir una de las tres fiestas principales de la Universidad -junto con la apertura del curso académico y la festividad de Santa Catalina-, se mostró confiado en obtener una respuesta positiva del Principado «una vez que nuestras alegaciones informaron sobre ciertos aspectos que a lo mejor no estaban claros» en la propuesta inicial. «Aspectos de tipo académico, de implantación del grado y de oportunidad y demanda». También, de defensa de que el grado es «la única forma» en que se puede ofertar el grado de Organización Industrial porque, de hecho, es «la forma en que se está implantando en las universidades españolas en las que este grado está funcionando», subrayó. «Aclarados esos aspectos, me da la impresión de que no debería haber ninguna oposición por parte del Principado de Asturias», confió. En este asunto «tenemos una muy buena interlocución», remachó. De momento están a la espera de una respuesta que, según la directora general de Universidades, Cristina Valdés, «no estamos obligados a dar, pero daremos por deferencia» con la institución.

«La formación es uno de los elementos clave de la competitividad de nuestras empresas», valoró ayer el consejero de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, al ser preguntado por la conveniencia de estos estudios, aspecto sobre el que prefirió no pronunciarse y ceñirse a lo dicho por el consejero de Educación.

A la espera de «buenas noticias» está el director de la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI), Juan Carlos Campo. «Las posiciones de todo el mundo están claras. Quizás estamos en el momento de poner todos de nuestra parte para allanar el camino», afirmó antes de asistir a una conferencia en la sede gijonesa de Femetal, una de las entidades que ha mostrado su apoyo al nuevo grado.

Ingeniería de Datos

De la EPI ha salido precisamente otra propuesta de titulación que ahora mismo está en evaluación, la del grado en Ciencia e Ingeniería de Datos. «Ahí tenemos todos los ingredientes, las empresas... Tenemos una Universidad capaz de afrontarlo, con gente adecuada para impartir esa titulación. Sin necesidad de hacer fichajes tenemos ya un potencial que no tienen otros. No digo que sea obligado sacar esa titulación, pero estamos bien situados desde todos los ámbitos, también desde el empresarial», argumentó Juan Carlos Campo. El director de la EPI hizo referencia a la demanda de este perfil que existe en Asturias y que ahora mismo se está supliendo con profesionales de otras ramas. Puso como ejemplo el de ArcelorMittal, que recientemente sacó una convocatoria para veinte plazas de titulados en Ingeniería de Datos. Una vez planteada la propuesta de la EPI «ahora corresponde al Rectorado ver si elabora el plan de estudios o no... Esperemos que en este debate esté también el Principado y otros agentes».

Con vistas al futuro, desde la EPI plantearán nuevas titulaciones. Muchas de ellas vinculadas al ámbito tecnológico. «Igual que las empresas quieren estar en punta de lanza de la industria 4.0, y para ellas es un camino obligado, en nuestro caso también», avanzó antes de instar a la institución académica a «tomar decisiones» porque «esta Universidad no puede ir a todo».

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