La Universidad reforzará la orientación al alumnado para acabar con el fracaso en la carrera

Prueba de la EBAU, la actual selectividad, celebrada en julio en Gijón.
Prueba de la EBAU, la actual selectividad, celebrada en julio en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA

«No hacemos una criba más fuerte porque no es nuestro objetivo seleccionar a las personas», dice sobre las pruebas de acceso

E. RODRÍGUEZ / S. G. ANTÓN GIJÓN.

«A veces nos falla la orientación». Lo dice el rector de la Universidad de Oviedo y también las facultades. Y es una de las causas, apuntan estas últimas, del fracaso universitario, de que los alumnos abandonen la titulación que habían elegido inicialmente y de que, además, algunos grados rebajen el nivel de exigencia especialmente en el primer año.

Así las cosas, en la Universidad de Oviedo ya se han puesto manos a la obra para tratar de poner coto a esta situación. El rector, Santiago García Granda, explica que se ha empezado a trabajar en cómo abordar esta cuestión, de manera coordinada con el Gobierno del Principado. Y la solución pasa por mejorar la orientación que reciben los estudiantes cuando aún están en Secundaria. «Estamos organizando un servicio, haciendo más amplio el que ya tenemos, para analizar el fracaso escolar y pueda, además, orientar a la persona no solo en lo que concierne al acceso, sino también durante sus estudios en la Universidad», detalla el rector. Un servicio que, ahonda, tendrá la función de «poner los medios para orientar» a los estudiantes con la meta de que el fracaso disminuya tanto en Secundaria como una vez el estudiante recala en la Universidad.

LA CIFRA

Es clave que el alumno sepa con qué se va a encontrar una vez acceda a los estudios superiores, algo que en demasiadas ocasiones no sucede. Para ello, propone García Granda, la idea es habilitar orientaciones virtuales en las que, por ejemplo, el estudiante conozca la evolución del grado en el que está pensando matricularse, las condiciones para aprobarlo... «Hay que poner los medios para que el fracaso disminuya en la Universidad», recalca. Algo que se ha de desarrollar, insiste, «siempre en colaboración» con el Ejecutivo regional. Según los documentos que maneja el Consejo Social de la Universidad la tasa de abandono supera ligeramente el 41%, para quienes ingresaron en el curso 2011-2012.

El rector de la Universidad de Oviedo rechaza, no obstante, que las pruebas de acceso a la Universidad no cumplan con su función, tal y como señalaban las facultades en un informe analizado por el Consejo Social de la institución académica, que apuntaban que el primero de los cursos universitarios se acababa convirtiendo en una suerte de selectividad.

«Sí hacen la labor que tienen que hacer, pero hay que complementarlo con otras cosas. Nosotros no hacemos una criba más fuerte porque no es nuestro objetivo seleccionar a las personas», expone García Granda, quien matiza que su objetivo es «dar una oportunidad a todas las personas que deseen cursar estudios universitarios y ayudar a las que tienen pocos medios para hacerlo».

Eso sí, defiende García Granda, «necesitamos orientar a las personas» en este tipo de situaciones. «Necesitamos analizar el fracaso escolar y que quienes deciden cursar una titulación universitaria lo hagan con el conocimiento de lo que les espera», indica el rector, que considera, además, que aunque «seguramente sí» se rebaje el nivel de exigencia en el primer curso universitario, matiza que esa afirmación «no se puede basar en percepciones u opiniones». «Hay que estudiarlo de forma científica», apunta.

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