La Universidad de Oviedo vende por primera vez a una multinacional una empresa creada en sus aulas

Agustín Costa, a la izquierda, junto a Santiago García Granda/M. Rojas
Agustín Costa, a la izquierda, junto a Santiago García Granda / M. Rojas

«Podemos aportar mucho a la economía asturiana y mundial», reivindica el rector. DropSens seguirá en la región y prevé aumentar su plantilla

LORETO BARBÓN

De las aulas al mercado internacional. «Es la primera vez que una empresa nacida en la Universidad de Oviedo da un salto de tales características», destacaba el rector, Santiago García Granda, sobre la evolución de DropSens. Y es que, añadía, la multinacional suiza Metrohm ha comprado la citada empresa, una compañía «creada dentro de los laboratorios de nuestra Universidad». La iniciativa partió de un grupo de estudiantes que vio un nicho de negocio en sus investigaciones, centradas en la electroquímica. Su intuición resultó acertada.

«Con esta venta hemos demostrado que podemos aportar mucho no solo a la economía asturiana, sino también a la mundial», remarcó.

Tutelados por el catedrático en Química, Agustín Costa, varios alumnos de doctorado pusieron en marcha DropSens en 2006. Una empresa especializada en instrumentos y dispositivos para la investigación electroquímica. «Desarrollamos electrodos serigrafiados que pueden ser aplicados en el análisis clínico, medioambiental y agroalimentario de una manera más sencilla y barata. La idea es buscar una química que no genere grandes desechos, es decir, no contaminante», explicó Costa.

El comprador, el grupo suizo Metrohm, centra su actividad en la fabricación de instrumentos analíticos de precisión y en el desarrollo de métodos de análisis químicos para la industria, principalmente en el sector de la petroquímica, además del agroalimentario y el farmacéutico. A día de hoy está presente en más de cien países, cuenta con unos 2.500 trabajadores y un volumen de negocio de 400 millones de euros.

DropSens dará, con esta operación, un gran paso tanto en su estructura como en proyección de negocio. Lo hará, además, sin salir del Principado, pues su sede no se moverá del parque tecnológico de Llanera. «Este es un triunfo más de la sociedad asturiana. Es realmente gratificante ver que nuestros doctores pueden emprender dentro y fuera de la Universidad», afirmó el rector.

«Tenemos un equipo joven y bien formado. Era fácil presagiar que esta empresa iba a tener éxito por la calidad científica y tecnológica de la empresa, pero también por la entrega de sus trabajadores», añadió Santiago García Granda, quien compartió la opinión del catedrático al analizar las ventajas laborales que puede traer consigo la compra de la empresa asturiana por una multinacional. «Se generará empleo y eso ayudará a que nuestros jóvenes quieran quedarse en Asturias», pronosticó Costa. De momento, esta compañía cuenta con diecinueve trabajadores.

Locomotoras universitarias

Empresas y administraciones, como el Gobierno de Panamá, de cincuenta países han requerido los servicios en estos once años de DropSens. En Panamá, por ejemplo, colaboraron en la detección de pesticidas en los cultivos. Ahora la red comercial del grupo Metrohm permitirá a esta compañía asturiana acceder a otros mercados internacionales como Estados Unidos, India y China.

«Tras las puertas de esta institución hay auténticas locomotoras. Es muy agradable ver que los inversores saben detectarlas y aprovechar su potencial», celebraron tanto García Granda como Costa.

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