Las ONG urgen al Principado «el acceso libre a la vivienda» para erradicar la pobreza

Las entidades sociales quieren que Asturias «sea pionera» en la cesión del parque público de pisos «como derecho subjetivo de todos los asturianos»

Chelo Tuya
CHELO TUYAGijón

El acceso libre a la vivienda «un derecho en Asturias, como lo es ya el salario social». Que el Principado sea «una comunidad pionera» en poner «el parque público de vivienda» al servicio de las familias. Porque tener «garantizados unos ingresos mínimos y la vivienda» es la clave «para la erradicación de la pobreza». En la que viven hoy «casi dos de cada diez asturianos».

Ese fue el principal mensaje enviado ayer por las entidades sociales al Gobierno regional. Lo hicieron en el transcurso de la Comisión Especial de Estudio sobre la Pobreza y Desigualdad Social que comenzó en la Junta General del Principado. Impulsada por IU, la presidenta fue la diputada de la coalición Marta Pulgar, quien señaló que el objetivo «es evaluar la situación de pobreza en Asturias, así como la respuesta que da la Administración». Una respuesta que es «mejorable», según les explicaron a los portavoces de los grupos parlamentarios los representantes de las tres primeras entidades sociales que pasaron por la comisión. Héctor Colunga, presidente de Mar de Niebla, acudió como representante de la Red Asturiana contra la Pobreza (EAPN), junto a la presidenta de la Fundación Siloé, Susana González, y la directora del Área de Intervención Social de Cruz Roja, Aida Brun.

Los tres coincidieron en que «el salario social es una herramienta que funciona», por lo que Colunga llegó a rogar «que lo dejen fuera del debate político». «Se lo suplicamos», insistió, aunque los tres coincidieron en que «es necesario dar un paso adelante». Así, Susana González explicó que «hay que ir más allá, ir a un abordaje de la pobreza no desde políticas paliativas y asistenciales, como ahora, sino de derechos». Por ello, puso sobre la mesa que «Asturias sea pionera en convertir a la vivienda en un derecho subjetivo».

La cura del cáncer

Una fórmula que, dijo, «ya aplican otros países», porque, como explicó Colunga, «cuando el salario y la vivienda dejan de ser la preocupación, las familias pueden progresar». Si se mantienen las políticas asistencialistas, se continuarán «con la atención a 22.000 personas en situación vulnerable», como Aida Brun dijo que Cruz Roja hizo el año pasado, «o con mujeres que continúan en situación de violencia de género debido a la crisis económica».

En la de ayer, primera de muchas reuniones de esta comisión, los grupos parlamentarios tenían limitado su papel a preguntar, aunque desde Podemos Rosa Espiño planteó la necesidad de un mapa de la pobreza, «porque sabemos el porcentaje de personas en riesgo de exclusión, pero no dónde están y por qué» y desde el PP Matías Rodríguez Feito apuntó novedades: «Les voy a dar una primicia, está cerca el día en que se implante la renta básica universal».

Palabras que festejaron las tres ONG. «Olviden el cliché de pobre de siglos pasados. Hoy pobre es un parado mayor de 45 años o un joven que vive con sus padres», aclaró Susana González. «Quizás en el talento perdido por la pobreza está quien descubra la cura del cáncer. No lo podemos permitir», zanjó Colunga.

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