El 'violador del estilete' abusó de una mujer con discapacidad mental a la que conocía

Vidal Anido a la entrada de la Audiencia de Lugo en 2015. / EFE
Vidal Anido a la entrada de la Audiencia de Lugo en 2015. / EFE

Fuentes cercanas a la investigación afirman que la víctima de la agresión sexual ocurrida en Oviedo tardó en denunciar por su minusvalía

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

La víctima del 'violador del estilete' no es menor de edad, pero como si lo fuera. Se trata de una mujer con un alto grado de discapacidad intelectual de la que pudo aprovecharse Félix Vidal Anido. El 22 de diciembre, ella se convirtió en víctima de uno de los depredadores sexuales más temidos de España, pero no denunció hasta un mes después precisamente por esa minusvalía que le impidió reaccionar con apremio. Es, de hecho, esta circunstancia la que convierte este nuevo ataque del llamado 'violador el estilete' en uno de los más difíciles y delicados para los investigadores. Se sabe además que la víctima conocía a su agresor, pero ignoraba el historial delictivo de Vidal Anido. Fuentes cercanas a la investigación aseguran que muchas veces las víctimas adultas tardan en denunciar una agresión sexual por vergüenza, temor o porque se sienten culpables, pero en este caso es «como si estuviéramos hablando de una menor por su capacidad intelectual».

En 1981, Félix Vidal Anido se confesó ante funcionarios de prisiones. «Cuando me entra la depresión tengo que hacerlo. Prefiero muchachas jóvenes y vírgenes para satisfacer mis instintos». Su siniestro historial arrancó cuando apenas tenía 14 años. Cuando accedió a la mayoría de edad fue condenado por primera vez a 24 años de cárcel por violar a 54 mujeres.

El pasado viernes, fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias confirmaron que Anido «consumó» una agresión sexual el 22 de diciembre en Oviedo, como adelantó la edición digital de EL COMERCIO. La víctima, sin embargo, presentó la denuncia en dependencias policiales un mes después, el 22 de enero.

Con el testimonio de la mujer ante la Policía, se activó la actuación de la Unidad Familia y Mujer de la Brigada Provincial de Policía Judicial. Tras su localización en la capital del Principado, Vidal Anido, de 55 años, fue detenido por un delito de agresión sexual consumada. Desde el pasado lunes se encuentra en prisión preventiva, comunicada y sin fianza, decretada por el Juzgado de Guardia a instancias de la Fiscalía. También se ha decretado como medida preventiva una orden de alejamiento y comunicación respecto de la víctima.

Los «instintos» del 'violador del estilete' -conocido así por emplear un arma blanca para amedrentar a sus víctimas-, le llevaron, en 1987, en su primer permiso penitenciario, a atacar a dos mujeres en Lugo. Con unade aquellas víctimas se ensañó asestándole ocho puñaladas y la Audiencia Provincial le impuso una nueva condena de 73 años que encadenó con la primera y que cumplió en el penal de Asturias hasta que en 2013 la derogación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo anuló la fórmula en la que se encadenaban beneficios penitenciarios según las condenas y salió de prisión.

Tras 32 años alejado de una potencial víctima, fue de los primeros «agresores sexuales irrecuperables» en beneficiarse de aquella sentencia y no tardó mucho en volver a atacar. Tras su salida de la cárcel regresó a su Pol natal, en la provincia de Lugo, y meses después lo volvió a intentar. En aquella ocasión, la rápida actuación del hijo de la que iba a ser su víctima la salvó. La Fiscalía había solicitado nueve años de cárcel por abordar a una sexagenaria en su domicilio de la capital lucense, pero el tribunal le condenó a 21 meses de prisión por coacciones.

Regreso a Asturias

Otra vez en libertad, sin medidas penales adicionales ni vigilancia sobre supersona, abandonó la prisión de Palencia el 31 de diciembre de 2015 y fijó su residencia en la colonia Ceano, en el barrio ovetense de Teatinos. «A Lugo venía poco ya, apenas a visitar a su madre», reconocen algunas fuentes. De Oviedo, la presión social por su presencia le hizo comenzar un periplo por varias localidades hasta que el pasado otoño recaló en Belmonte de Miranda antes de regresar a la capital del Principado..

«Hace un tiempo, semanas, que no lo habíamos visto por aquí», explicó ayer la alcaldesa Rosa Rodríguez González, que denunció cuando llegó al pueblo «la impotencia de las mujeres en estos casos». Ayer lamentó que «ha tenido que pasar lo peor para que esté en la cárcel. Espero que no vuelva a salir». De las primeras semanas de diciembre hasta su detención el pasado lunes, algunas fuentes ubican su residencia en Oviedo pero también que habría regresado a Galicia tras la agresión a la mujer.

La instrucción del caso continúa con el hermetismo y la dificultad que plantea la condición de la víctima, mientras Vidal Anido permanece en el módulo de ingresos del penal de Asturias. Está a expensas de que el equipo de médicos, educadores y trabajadores sociales lo examine y decida su destino dentro de la cárcel, algo que ocurrirá a comienzos de semana, según fuentes consultadas, en un proceso que, en ocasiones, se alarga por motivos de seguridad de los reclusos.

Definido como «un psicópata sexual desalmado» en una de la sentencias que lo condenó, allí donde acudió generó pavor entre los vecinos que convivieron con él y que conocieron su condición. Pero no todos. En Oviedo mantuvo una relación, al menos de un año, con una mujer hasta que ella la rompió por el «acoso» 'mediático'. «Yo ya sabía quién era él, cuando empecé la relación», aseguró a este diaro entonces.

Ayer, sin embargo, vecinos del barrio solicitaron ante los medios medidas excepcionales a las autoridades para que «se sepa dónde están en cada momento» para que «no sean un peligro».

Más fondos contra la lacra

El edil del Ayuntamiento de Oviedo Rubén Rosón, felicitó ayer a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado por actuar con prontitud en la detención de Vidal Anido. «Es evidente que tenemos un problema de violencia machista, una lacra que atraviesa a todas las capas de la población y todas las condiciones sociales», afirmó Rosón que evidenció un otro problema si el pacto de Estado contra la Violencia de Género «no va a parejado de fondos» para que las administraciones locales, que son las que están más cerca de las mujeres, «podamos hacerle frente».

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