La violencia juvenil se dispara con agresores sexuales más jovenes

Una joven fue agredida en la noche de San Juan, tras la hoguera en la playa de Poniente.
Una joven fue agredida en la noche de San Juan, tras la hoguera en la playa de Poniente. / DANIEL MORA

«Nunca antes habíamos tenido una cifra tan alta de atacantes y víctimas menores de edad», dice Cavasym, el dispositivo asturiano de asistencia

CHELO TUYA GIJÓN.

Cuatro mujeres, de media, pasan cada semana por el Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual y Maltrato (Cavasym), el abierto en Gijón y que atiende a todas las víctimas asturianas. Con contactos permanentes con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, le derivan los casos desde toda la región. Cuatro mujeres de media por semana cuentan que han sido atacadas, física o sexualmente. «Algunas son viejas agresiones, que no se atrevieron a denunciar en su día». No obstante, la mayoría llega por casos recientes. Y la que llega tiene «cada vez menos edad». A diferencia de las jóvenes que llegaban hace unos años, el agresor no es un adulto, de su entorno o desconocido. Estas jóvenes han sido agredidas por personas de su edad. «Tenemos casos de agresores desde 14 años».

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Así lo asegura Mariti Pereira, directora y fundadora de Cavasym. Con tres décadas de experiencia en la atención a víctimas, insiste en que «lo que está pasando ahora no lo habíamos visto antes». Coincide, en parte, con el discurso general de que ahora hay más visibilidad «porque existe más información, más conciencia de lo que está bien y lo que no». Sin embargo, sus datos muestran cambios respecto a lo que ocurría años anteriores: «No había agresores tan jóvenes. Ni esos jóvenes eran tan violentos como lo que estamos viendo ahora».

Se refiere no solo a los ataques sexuales, sino a casos como el del joven Germán, en coma tras una brutal paliza sufrida hace una semana en Gijón. «Es el mismo comportamiento que con las chicas. Creen que pueden hacer lo que quieren. Que no hay responsabilidad. No son conscientes del daño que pueden provocar», explica Pereira.

En materia sexual, asegura que existe «una precocidad en el consumo de pornografía: comienzan ya a los once años, tanto ellos como ellas», asegura la presidenta de Cavasym. Una visión completamente desvirtuada de la sexualidad «que les lleva a empezar como un juego, pero cuando ella dice no, porque no le gusta, porque le duele o porque no quiere seguir, él no lo acepta y continúa. Y llega la agresión».

Se dio la alerta en 2015

Como las cuatro en menos de tres semanas que registró Gijón desde el inicio del verano. Una de ellas, una violación grupal en la noche de San Juan. «Los cuatro casos eran de mujeres muy jóvenes, tanto que dos de ellas eran adolescentes».

Un mensaje, el suyo, que no es nuevo. Ya en 2015 advirtió de que la violencia entre menores «es brutal», con hasta tres casos de adolescentes violadas en una misma semana. «Ahora me da rabia que se empiece a hablar de protocolos de actuación. Ya deberíamos haber comenzado hace dos años».

Desde la ONG Trama, que gestiona las medidas extrajudiciales de jóvenes, se confirma que «en los últimos años ha crecido el número de casos de jóvenes que llegan con un delito de agresión sexual». Su director, Ángel Rey, tiene claro que es una violencia «que ahora es más visible», pero también que responde a comportamientos nuevos: «Como las agresiones de hijos a sus padres o madres».

Adolescencia a los veinticinco

Para Mariti Pereira, falla, sobre todo, «la educación». Cree que «hemos sobreprotegido a nuestros hijos e hijas. No han madurado, como se ve en muchas actitudes: consumo de alcohol, de drogas, la idea de que la fiesta debe ser continua, el 'look' de 'Hombres, mujeres y viceversa' (el programa de Tele 5)... Si ahora se consideran jóvenes hasta los 35, a los veinticinco están en la adolescencia». Para este nuevo perfil de víctimas, Cavasym lleva ya dos años desarrollando nuevas terapias. «Nosotros ofrecemos asistencia jurídica y psicológica. Cuando el menor es agresor, no podemos intervenir, pero con la víctima, siempre. A las jóvenes les tenemos que dar herramientas diferentes a las víctimas adultas». Una común para todas es el teléfono financiado por Cavasym: 685131303, de atención continuada a víctimas este verano. «Nació en Gijón, a petición del Consistorio, pero ya nos han pedido apoyo desde otros municipios».

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