1.080 euros por atropellar y matar a un peatón en Avilés en 2016

1.080 euros por atropellar y matar a un peatón en Avilés en 2016

La sentencia considera que el conductor fue deslumbrado por el sol y rechaza la indemnización solicitada por las acusaciones

C. R. AVILÉS.

L. E. A., el conductor que el 12 de diciembre de 2016 atropelló mortalmente a un peatón cuando cruzaba un paso de cebra en una de las salidas de la rotonda de Los Canapés, deberá pagar 1.080 euros como responsable de un delito de homicidio imprudente. La sentencia, dictada por el Juzgado de lo Penal Número 1 de Avilés, considera que las indemnizaciones ya satisfechas por la compañía a la viuda y a la hija de la víctima, 186.574 y 62.900 euros, respectivamente, son suficientes. En el apartado económico fue donde se mostraron más discrepancias en el juicio celebrado la semana pasada. Tanto la viuda, con un grado de dependencia del 74%, como la hija, que tuvo que dejar de estudiar para atender a su madre, reclamaban 45.835 y 17.308 euros más, respectivamente. La jueza cree que las cantidades abonadas se ajustan al baremo de la compañía aseguradora, tal como defendió el abogado del acusado, David Fernández Suárez.

La sentencia considera probado que L. E. A. se vio deslumbrado momentáneamente por la luz del sol cuando tomaba la salida hacia la Variante de la N-632 a no más de treinta kilómetros por hora.

Tanto la Fiscalía como las acusaciones particulares consideraban el atropello un delito de homicidio grave, grado que la jueza rebaja a menos grave, lo que reduce de forma sustancial la pena impuesta. Por un delito de homicidio grave, Ministerio Público y acusaciones particulares solicitaban dos y tres años de cárcel, respectivamente, además de la retirada del carnet. La sentencia recoge, sin embargo, que, conforme al Tribunal Supremo, «su conducta no reúne los requisitos necesarios. Si bien es cierto que debió extremar la precaución al aproximarse a un paso de peatones, también lo es que circulaba a una velocidad muy reducida (...), que el semáforo que regulaba dicho paso de cebra estaba en fase ámbar, pero intermitente, y que la falta de atención debida se produjo por un deslumbramiento de la luz del sol, que le impidió la correcta visibilidad durante un lapso de tiempo suficiente como para que se produjera el fatal desenlace».

La sentencia cree que la conducta no se puede clasificar como una imprudencia grave | La viuda y la hija han sido indemnizadas con 186.574 y 62.900 euros por la aseguradora

Por todo ello, su conducta «no constituye una grosera desatención de las normas más elementales de cuidado, ni tampoco la inobservancia de las precauciones más rudimentarias, la falta absoluta de cautela o la desatención de las normas básicas de prevención, vigilancia y cuidado, como para tildarla de grave».

El atropello se produjo cuando L. E. A. arrolló con el resultado conocido a Ángel Martínez, de 59 años y que se dedicaba a las labores del hogar y al cuidado de su mujer. Solo esporádicamente hacía algún «extra» en hostelería, como declaró su hija durante el juicio. El conductor aseguró que no le había dado tiempo a frenar porque no lo había visto. «De repente, vi una silueta y oí un golpe», afirmó.

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