
Aunque la merluza es la especie más emblemática de Cudillero, el mismo proyecto, con las variantes necesarias, tratará de distinguir a todo el pescado de la flota de bajura que quiera conseguir el aval de que llega al mercado sin pasar por el hielo.
Fernández Marqués señaló que cuenta con la colaboración de la Dirección General de Pesca para redactar las bases que regirán la aplicación del distintivo de calidad, y que también participan en las reuniones preparatorias técnicas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
El patrón mayor pixueto quiere reservar para la merluza procedente de Cudillero las mejores condiciones de calidad y, aunque las bases aún no están cerradas, parte de que serán conjugados dos factores importantes, como son el arte de pesca, el anzuelo, y la frescura, de forma que el marchamo será aplicado en la rula a los ejemplares que hayan salido de la mar doce horas antes, como máximo, del momento de la subasta.
Una iniciativa similar es ya efectiva en un puerto lucense, pero Fernández Marqués explica que las normas de ese distintivo amparan a los ejemplares capturados no antes de siete días del paso por rula, con el objetivo de dar cobertura a parte de la merluza de los caladeros europeos, de forma que «la diferencia es notable».
El objetivo de la Cofradía de Pescadores de Cudillero es «que el consumidor sepa perfectamente lo que compra, porque en el mercado hay merluza que llega tras cerca de 25 días entre hielo y otra que acaba de salir de la mar. A mi juicio, ese hecho es más importante, por ejemplo, que el tamaño», dijo Fernández Marqués.
El patrón mayor de Cudillero dice que el Principado prevé trasladar la experiencia pixueta a otros puertos asturianos, pero no se muestra preocupado ni disconforme con ello, siempre que no se contribuya con ello a confundir entre distintas calidades. Por ejemplo, Fernández Marqués asegura que, dentro de lo que es la merluza del día, capturada por la flota de bajura que regresa todos los días a puerto, y la obtenida con arte de enmalle, como la volanta.
El problema con vistas a generalizar las distinciones es que cada tipo de flota busca revalorizar el producto al que se dedica, y las variantes son casi infinitas.
La flota comunitaria destaca su pescado respecto al que llega a España a través de importaciones procedentes de Suramérica o Suráfrica; los volanteros de bajura hacen hincapié en que sus capturas son especialmente frescas y los palangreros consideran que, dentro de lo que es pescado del día, no es lo mismo el del pinchu que el de enmalle.
La propuesta de Cudillero está claro que pasa por distinguir la merluza muy fresca y de anzuelo.





