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Asturias

Politica
Un atentado al 'estilo Parot', como la matanza del cuartel de Zaragoza
25.08.07 -
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Un atentado al 'estilo Parot', como la matanza del cuartel de Zaragoza
'ZONA CERO'. La explosión destrozó los todoterreno colocados junto a la entrada de la casa-cuartel y afectó a numerosos vehículos aparcados en el interior. / FOTOS: IGNACIO PÉREZ Y LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Los autores del atentado de Durango utilizaron un procedimiento similar al empleado en los años ochenta en dos ocasiones por el 'comando Argala', integrado por ciudadanos franceses y encabezado por Henri Parot. Es un tipo de atentado muy poco habitual en ETA debido al alto riesgo que corren los terroristas.

Al igual que ocurrió ayer en la localidad vizcaína, Parot aparcó sendos vehículos bomba a la vista de los agentes de vigilancia de la Casa Cuartel de Zaragoza, en 1987, y de la Dirección General de la Guardia Civil, un año después. En ambos casos, se dio a la fuga en un segundo coche conducido por un cómplice que le seguía a corta distancia. Instantes después, se produjeron las explosiones.

El primer atentado de estas características, uno de los más sangrientos del historial de ETA, tuvo lugar el 11 de diciembre de 1987 junto a la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza. Parot y otros dos miembros de la organización terrorista montaron un artefacto explosivo compuesto por unos 250 kilos de amonal repartidos en tres botellas de acero que introdujeron en un 'Renault 18'. Para activar la bomba confeccionaron un sistema de iniciación pirotécnico similar al de las granadas de mano: al tirar de una anilla se activaba un percutor que actuaba sobre un fulminante con el que se prendían tres trozos de mecha que, finalmente, provocaban la explosión. El tiempo que transcurrió desde el inicio del proceso hasta la explosión fue de un minuto y quince segundos.

Once muertos

Dos de los miembros del 'comando Argala', uno de ellos el propio Parot, condujeron el coche bomba hasta la Comandancia de la Guardia Civil, lo estacionaron y lo activaron y a continuación se subieron en un 'Peugeot 205', conducido por un cómplice, para darse a la fuga. Poco después, antes de que los vigilantes pudieran reaccionar, se produjo la explosión que costó la vida a tres guardias civiles y ocho familiares de agentes, seis de ellos niños.

El 22 de noviembre de 1988, Parot y sus cómplices perpetraron un atentado similar contra la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid. En esta ocasión cargaron el coche bomba de 500 kilos de explosivo, repartido también en cuatro botellas de acero para que hicieran el efecto de un cañón. El sistema de iniciación de la bomba era similar al empleado en Zaragoza, aunque el tiempo de seguridad desde que se activó el mecanismo hasta que se produjo la explosión se redujo a 45 segundos. Hubo dos civiles muertos, 45 personas heridas y daños materiales evaluados en casi 900 millones de pesetas.
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