
Los 'expertos' son los turcos, que eran anfitriones del campeonato del mundo, pero también los soviéticos, los japoneses y hasta los americanos, que se prepararon exclusivamente para este Mundial. Óscar llegaba después de no completar una buena temporada en el judo y volverse a casa desde Alicante para recapacitar: «La verdad es que estoy muy bien en casa. Me encuentro físicamente muy fuerte y los entrenamientos con mi padre -Pacho es el que dirige ahora los pasos del avilesino- me están viniendo muy bien, así que no descarto nada».
Y ese nada implica los próximos Juegos Olímpicos en Pekín: «Es complicado, pero por qué no. No hay ningún español en mi peso -menos de 81 kilos- que vaya al Mundial y todo dependerá de lo que pase en el Campeonato de España, así que estoy en las mismas condiciones que los demás para ir».
Pero, mientras tanto, el sambo le sirve para ir recolectando medallas y es que Óscar Fernández tiene un currículo tan extenso tanto en judo como en sambo. Medallista europeo, en las universiadas, varias veces campeón de España... Mete miedo, y físicamente más. Está muy fuerte y no es por pasarse el día tirado boca arriba: «Ahora hago muchas pesas -los pectorales y los antebrazos dan fe de ello-, también ando mucho en bicicleta con Aitor Izquierdo, con el que tengo unos buenos piques y luego una vez a la semana juego al pádel en El Forcón con la supervisión de Dani Vaquero para potenciar la velocidad de reacción». Todo ello con una única meta en la mente: «Ir a las Olimpiadas. Nadie me dijo que no puedo ir y, mientras tenga alguna posibilidad, seguiré peleando por ello». En su mano está, pero tendrá que tumbar a gente como Jacinto Benavente, que es el mejor colocado para acudir a Pekín y está becado por la Federación Española.
Óscar apenas recibe ayudas institucionales, pero tampoco es algo por lo que proteste: «Yo consigo los resultados, y están ahí para verlos. Lo que me fastidia es que en el BOE -se refiere al Boletín Oficial del Estado- aparezca como un deportista de élite hasta el año 2010 y luego no tengo beca de la de Federación ni nada».
Pero ahora podrá disfrutar un par de días de su título mundial de sambo: «Es un éxito impresionante. El nivel en el sambo está subiendo mucho y Putin y los rusos están apretando para que sea olímpico». Él ya sabe lo que es ser campeón del mundo, y por dos veces seguidas, nada menos.





