
Las intervenciones de los líderes de la oposición se atuvieron a las previsiones, al igual que la del presidente Areces en la víspera. Sólo hubo alguna pequeña sorpresa cuando Ovidio Sánchez dijo que estaba dispuesto a llegar a acuerdos con IU sobre grandes asuntos y puso como ejemplo el rechazo al embalse de Caleao. En principio, al PP le toca liderar la oposición, no ir a remolque de propuestas de IU. En cualquier caso, para un grupo que es alternativa de gobierno, como es el PP, que se quedó a un escaño de los socialistas, el rechazo a Caleao le obliga a plantear alternativas de abastecimiento de agua sin caer en coartadas ecologistas que no conmueven a su electorado. Trasladar agua del Occidente de la región, con un coste cuatro o cinco veces superior al de la traída del alto Nalón, y de peor calidad, no es una propuesta feliz. Puede que todo esto sean consideraciones menores ante la oportunidad de sumar fuerzas con IU para derrotar al Gobierno.
El presidente Areces se ofreció a negociar el Presupuesto del Principado con los grupos de oposición. Puede ser útil explorar esa vía antes de debatir las cuentas en sesión parlamentaria. El PP, por razones de estrategia política nacional, no va a llegar a ningún acuerdo, como ninguna oposición socialista apoya los presupuestos de un gobierno del PP. En cuanto a IU, hay una remota posibilidad de que se avenga a la negociación introduciendo fuertes modificaciones en las cuentas, y con el objetivo añadido de apoyar las inversiones en los ayuntamientos que gobierna. En caso de llegar a un pacto de ese tipo, se hará muy difícil mantener a IU fuera del Gobierno. Pese a todas estas consideraciones, lo más probable es que el Presupuesto no supere la barrera del Parlamento.





