
LA DENUNCIA
LA DENUNCIA
También recuerda Greenpeace que la Sociedad Limitada Proescor-Costa, propuso una revisión de las normas subsidiarias del concejo que afecta a la gestión urbanística de 1,6 millones de metros cuadrados. Más de la mitad están incluidos en el paisaje protegido del Cabo Peñas y en el ámbito de Cabo Busto-Luanco, integrado en la Red Natura 2000.
La organización ecologista apunta que «ignorando esta protección, el Ayuntamiento ha aprobado que cerca de 150.000 metros cuadrados de estos suelos protegidos sean aptos para su urbanización y para sus usos deportivos». Considera que, de llevarse a cabo estas obras, y al tratarse de un espacio natural protegido, el Consistorio «podría estar incurriendo en un delito ambiental, que se sumaría al de presunta prevaricación».
«Sin seriedad»
Por su lado, el alcalde de Gozón, Salvador Fernández, explicó que «una vez más, Greenpeace vuelve a demostrar que sigue haciendo las cosas desde Madrid y sin seriedad». Para el mandatario local, es muy extraño en una asociación como esta. Y recordó que ya cuando formularon las alegaciones al plan, la documentación presentada «estaba fuera de lugar, con un desconocimiento supino de los planteamientos originales». Fernández considera que las acusaciones sobre un posible trato especial a los promotores, «son muy graves y ponen en entredicho una decisión adoptada en el seno de la corporación, que tienen con plenos poderes para ello», alega.





