El presupuesto regional con más gasto social de la historia, diseñado por el Gobierno con el objetivo de profundizar en el crecimiento de la economía asturiana, llega hoy a la Junta General del Principado con escasas opciones de salir adelante. Paradojas de la política. La minoría del Ejecutivo de Vicente Álvarez Areces en la Junta General es la causa de esta situación, a pesar de lo cual el gabinete socialista aprobó ayer un proyecto de cuentas para el año 2008 que destina 2.798 millones de euros a políticas sociales, 213 más que el año anterior, cuando el documento se pactó con Izquierda Unida. El consejero de Economía, Jaime Rabanal, asumió la responsabilidad de explicar las grandes cifras de un borrador económico que recoge un gasto por habitante de 3.880 euros. Con el aliento de la prórroga presupuestaria en la nuca, Rabanal apeló a la «responsabilidad» de los partidos de la oposición para superar el trámite parlamentario, con el riesgo de que el avance económico del Principado se vea lastrado en el futuro si hay que gobernar con las cifras de 2007.
Buena parte del proyecto presupuestario parece, de hecho, una sucesión de guiños a IU con el fin de complicarle la explicación pública de un hipotético veto parlamentario. El apartado del gasto social es el más evidente. El 65,67% del mismo se destina a este tipo de políticas, en lo que constituye un incremento del 8,24% en términos absolutos respecto a lo pactado hace ahora un año con la formación que lidera Jesús Iglesias. Como suele ser habitual, el capítulo sanitario absorbe la mayor parte del gasto previsto, y los 1.464 millones de euros asignados a la Consejería de Salud (un 10% más) así lo atestiguan. Este apartado supone más de un tercio de los 4.179 millones del montante total de las cuentas.
Más guiños a IU: Hay 88 millones de euros para vivienda, un 12,1% por encima de 2007, y 940 millones para educación, un 7,5% más. En este marco, la extensión de la red de escuelas de 0 a 3 años 'arranca' seis millones de euros y se lleva un incremento porcentual del 12%. Los ya anunciados 62 millones para la ley de dependencia y los 18 para el salario social van en esta misma línea.
Hay, eso sí, algunas ausencias que podrían abrir las puertas a la coalición a la hora de justificar un eventual rechazo. El caso de las ayudas a las personas más afectadas por el alza de los tipos de interés de las hipotecas, planteado por el Ejecutivo a IU en las negociaciones previas a la etapa parlamentaria, es el más evidente. Rabanal reconoció ayer, tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, que el documento aprobado «no contiene» ninguna línea de subvenciones de estas características. Tampoco será del gusto de IU la partida de 4 millones de euros, «ampliable» en función de las circunstancias, orientada a financiar la promesa de los 500 euros por nacimiento que complementa el 'chequé-bebé' impulsado por el Ejecutivo central.
Imprevistos
Fuera de la relación con Izquierda Unida, Rabanal se esforzó por defender las bondades de un presupuesto inversor, con 1.196 millones en total y un repunte del 2,27% respecto al pasado ejercicio. En total, y teniendo en cuenta que se recoge el conjunto de la inversión del sector público, a cada asturiano le correspondería una media de 1.112 euros, lo que sitúa a la región en los puestos de cabeza del ránking nacional. El objetivo último, precisó el consejero, pasa por «colaborar en la consolidación del crecimiento» de la economía asturiana, para lo que se articulan toda una serie de líneas presupuestarias centradas en empleo, I+D+i, formación o políticas fiscales de apoyo al sector empresarial.
¿Cómo se concretará ese apoyo al crecimiento económico? El Ejecutivo aportó algunas cifras. 76 millones para la sociedad de la información, 134 millones para formación, un repunte del 37% en I+D+i, 87 millones para empleo... Por otra parte, y ante las previsiones agoreras de la economía mundial para los próximos meses, Rabanal también concretó que se ha realizado una previsión presupuestaria «sólida» que permita «afrontar cualquier imprevisto».
Apoyo imprescindible
El Principado, en cualquier caso, es consciente de que todos los números son papel mojado si no logra en la Junta los apoyos imprescindibles, que pasan por que ni IU ni Partido Popular obstruyan su tramitación. El Gobierno, por boca de Rabanal, se mostró «abierto al acuerdo» en la medida en que, pese a las críticas expresadas por los partidos de la oposición, «no ha aparecido ninguna crítica a la orientación del presupuesto o a sus contenidos», más allá de reproches «por destinar un millón más o menos» a un proyecto u otro».
El Gobierno dice no contemplar la hipótesis de la prórroga presupuestaria, pero el consejero de Economía no tuvo reparos en advertir de que tal posibilidad «retrasaría» proyectos importantes para Asturias. Sin atreverse a cifrar el posible impacto que la prórroga tendría sobre el crecimiento de la economía regional, también admitió la posibilidad de que se produzcan «repercusiones» al verse afectados proyectos importantes como la autovía La Espina-Ponferrada o la AS-III entre Avilés y Langreo.






