Según el último informe de ONU-Sida las estimaciones sobre el número de personas afectadas por esta enfermedad se han reducido a lo largo de los últimos años. Tras esta nueva revisión de datos, el panorama actual habla de 2,5 millones de nuevas infecciones, un 22% menos que las cifras obtenidas en 2001 que hablaban de 3,5 millones.
Sin embargo, a pesar de la mejora en la precisión de las estadísticas, cada día 6.800 personas se ven afectadas y 5.700 mueren debido a esta enfermedad, principalmente a causa de el acceso inadecuado a la prevención y tratamientos.
Hemos de señalar también que esta enfermedad sigue afectando de manera diferente a países llamados del primer mundo y aquellos que sufren situaciones de desventaja social por causas económicas y sociales.
La epidemia sigue siendo una de las grandes amenazas para la humanidad en países del África subsahariana, donde de han producido tres cuartas partes de las defunciones y el 68% de los contagios.
Este continente ostenta otros tristes récords: el de porcentaje de mujeres que viven infectadas por el VIH (61%), el del país que más contagios registra, Sudáfrica, o el de mayor prevalencia del virus en adultos. En otras regiones, como el sudeste asiático, los nuevos contagios crecieron un 20% en 2007 respecto a los de 2001, aunque sigue por detrás del Caribe, segunda zona más afectada tras el sur de África.
Avances
Desde sus inicios, la experiencia ha demostrado claramente que los avances significativos en la respuesta al VIH se producen cuando ha existido un liderazgo fuerte y constante, no sólo por parte de los poderes públicos sino de toda la sociedad civil organizada. Hablamos de asociaciones, colectivos, empresarios, me-dios de comunicación y líderes en general.
El liderazgo debe ser demostrado en cada nivel a fin de estar un paso por delante de la epidemia: en las familias y las comunidades, en los países y en el plano internacional. Este liderazgo, toma como base, la responsabilidad, el compromiso y la acción.
Hoy 1 de diciembre es un día en el que gente de todo el mundo nos unimos con un esfuerzo único, aumentar la conciencia y sensibilización acerca del Sida y expresar la solidaridad global a todas las personas afectadas.
Sin embargo, la importancia del día de hoy no recae solamente en la sensibilización, sino que también provee una oportunidad global para que todos mantengamos nuestras promesas en la lucha contra el Sida demostrando nuestro compromiso y responsabilidad al respecto.





